lunes, 15 de diciembre de 2008

Juegos De Niños



Cuando era chico, mis padres me llevaban a la calesita. Aparentemente me gustaba tanto que me tenían que llevar bastante seguido. Muchos años después, me encontré con que tenía que usar mis conocimientos en ‘dar vueltas en un mismo eje’, cuando vi a una persona que hace mucho que no veía. Su nombre es Emiliano. En la temporada pasada escribí sobre él, lo había encontrado en un pub, mirándome tiernamente, nos conocimos, nos gustamos y la pase muy bien con el pero finalmente me dijo que no estaba buscando nada serio por ese entonces. Yo lo entendí, dado que era más chico que yo y si no está listo, no está listo. No tenia nada mas que hacer, así que le dije que, cuando lo estuviera, que me buscara. Desde eso, un año pasó y lo encontré recientemente en una parada de colectivo. Mi idea era que me vea, me reconozca y saludarlo simpáticamente. La primera vez lo pasé de largo y no estaba seguro si era el, así que di la vuelta por una galería para volver a pasar por el mismo lugar y SI, era él, más lindo de lo que lo recordaba (porque siempre están más lindo de lo que lo recordás, obvio). Pero claro, no me vio, así que volví a hacer lo mismo una vez más. Y cuando volví a pasar estaba con dos amigos charlando y riéndose, así que no hubo forma de hacer mi “acto” con público presente.
Últimamente me lo crucé seguido, pero no hacemos eye contact nunca, siempre pasa algo que lo impide. Es como si él estuviera jugando al gallito ciego y yo al viejito.



Todo esto me hizo preguntarme si todos esos juegos que jugábamos con nuestros vecinos en el barrio cuando éramos niños, de alguna forma nos prepararon para los juegos que jugamos de grandes ¿a caso las relaciones no están llenas de reglas y estrategias que jugamos casi compulsivamente? Y finalmente ¿somos jugadores que quieren perfeccionarse y ganar o simplemente somos adictos al juego?

Cuando era chico recuerdo que era muy bueno escondiéndome y eso que siempre fui el más alto de mis amigos. Pero era realmente malo buscando, o mejor dicho encontrando, ja, piedra libre para la coincidencia con mi estado actual: soy un tipo introvertido a quien le cuesta encontrar esa persona especial.

El teléfono descompuesto, sin duda nos estaba preparando para muchas cosas. El principal objetivo era escuchar atentamente el mensaje que te daba el que estaba a tu lado. Algo que claro, en los tiempos de hoy se hace más difícil. Los mensajes de texto no solo hay que descifrar lo que dicen, sino también lo que significan y que coincida con lo que tu novio te quiso decir y como te lo quiso decir. Algo complicado, sobre todo si tu novio está tratando de ahorrar caracteres. Y por otro lado también nos preparaban para algo no tan entretenido, como cuando un chico que recién conoces te pasa su número o vos a él y ves que pasa el tiempo y no tenés noticias de él. Ahí es cuando tu mejor amigo te dice frases como: ‘Capaz que no tiene crédito’, ‘se lo robaron’, ‘no debe tener bateria’ o ‘se le rompió y está en el service’, es ahí cuando te das cuenta de que lo descompuesto es en realidad otra cosa.


Por otro lado, la rayuela es una gran metáfora de lo que seria ‘el juego individual’ de cada jugador en una relación. Para pasar de un nivel a otro, tenes que concentrarte, ver a donde pisas, como pisas y esquivar la piedra en el camino. No hay un mejor ejemplo visual que ese. Y así, muchos juegos mas como cuando alguien te toca y sentís que quedas congelado o como en algunas relaciones, a veces, sos vos el que tiene que soltarse y dar el impulso, como cuando jugabas en las hamacas.

Pero también están los otros juegos, los mas estratégicos, los que se aprenden con mucha practica y ya cuando sos un poco mas grande. Muchas relaciones comienzan siendo juegos estratégicos que tienen sus reglas y a veces todo se torna complicado. Eso hace lo divertido, por un lado, pero por el otro, tarde o temprano alguien sale perdiendo.

A todos nos gusta jugar un poco, el juego de la seducción es excitante y divertido, vas conociendo a la otra persona y comenzás a entender sus estrategias y planificas cada movimiento antes de mover una ficha, como en un ajedrez. Claro que una partida de ajedrez puede durar muchísimo y ahí está el problema.

Creo que los juegos están buenos para pasar el rato pero no para pasar toda una vida jugándolos. Porque como en una partida de póker, apostas algo, en este caso ‘tus sentimientos’ y de pronto no es tan divertido jugar con ellos, apostarlos y mucho menos perderlos en una jugada. Ni hablar cuando las relaciones se tornan en una partida de truco, con mentiras y apostando a ‘cartas’ que no tenés.

El mayor problema de estos juegos es justamente caer en la adicción, perder y querer seguir aumentando la apuesta. Hay que saber cuándo retirarse del juego, cuando parar, porque no se puede estar jugando para siempre. Es difícil dejarlo, cuando ya tenes una costumbre de hacerlo, es cuando todo se sale de control. Está bueno perfeccionarse pero no para jugar por más tiempo, ni para ganar, sino para saber cuándo dejar de hacerlo.

Todas las relaciones son un juego. Y hay quienes muchas veces hacen trampa, rompen una regla sin que te des cuenta, y terminan ganando, pero en esos casos, los únicos que se perjudican son ellos. Porque siempre van a saber, que ganaron haciendo trampa.


Hay buenos jugadores, hay quienes hacen trampa, hay malos perdedores, jugadores compulsivos y adictos al juego. El secreto está en el sube y baja. Para jugarlo, se necesitan dos personas, uno se esfuerza para que el otro disfrute y el otro le retribuye, hay que ser equilibrados y justos para divertirse los dos. La próxima vez que vea a Emiliano, aunque quizás un me deje un poco congelado, voy a decirle todo lo que siento desde que volví a verlo, sin vueltas, sin trucos, sin escondidas, porque como el sube y baja, es divertido jugar un rato, pero no eternamente. Piedra libre para mis sentimientos, se acabó el juego.

Pabl3Te

Pregunta para el foro: ¿En tus relaciones, necesitas jugar juegos?

viernes, 31 de octubre de 2008

Vasos Vacios



Fue difícil escribir esta columna, porque como a muchos nos pasa, hay etapas en que no pasa absolutamente nada. De todas formas este fin de semana me re-encontré con uno de mis ex y me preguntó hace cuando que estaba solo. A lo que me puse a pensar que (sin contar una cuasi-relación de mayo) no tuve una relación en más de 1 año y medio. Lo que la verdad no había caído en cuenta. Está bien, el tenia un vaso casi vacío de cerveza, aun así se las arregló para darme un discurso, bastante convincente, de porque yo tendría que volver con él, ofreciéndome todo lo que yo quiero escuchar, arrepintiéndose de lo que me hizo y diciéndome que nunca me va a olvidar y que soy el hombre de su vida con sentidas lagrimas en los ojos. Obviamente le contesté que no le creo a nadie que tenga de esos vasos gigantes vacíos de cerveza en la mano, sin embargo le agradecí sus palabras y cuando traté de despedirme con un beso de amigos, me tomó la cara y me beso en los labios.



Más allá de si le creí o no, no me gustó para nada quedarme con las dudas y la confusión. No con respecto a él en particular, sino con respecto a mi. De si en este vacío de amor (y ni hablar de vacío sexual), puedo pensar con claridad acerca de lo que quiero de ahora en mas con respecto a mis relaciones. Me asombró también el hecho de que, a pesar que escuchaba todo lo que quería escuchar de alguien, no sentí lo mismo que hubiera sentido hace unos años. Y me preguntaba: ¿podemos volvernos a enamorar como lo hacíamos al principio o después de tanto desamor podemos quedar completamente vacíos?¿con el tiempo nos hacemos mas realistas, mas fríos?¿con respecto a la esperanza de un amor verdadero, empezamos a ver el vaso medio vacío en lugar del vaso medio lleno?

Hace poco vi un videoclip que explicaba, muy gráficamente, que tu corazón en realidad se rompe una sola vez y se queda para siempre en manos de tu primer amor cuando esa relación termina. A partir de eso quedamos vacíos y de ahí en más comparamos todo con esa relación aunque esta no haya sido de las mejores. Se que suena un poco exagerado, pero deja pensando de si realmente no perdimos nuestros corazones hace mucho. Unos sábados atrás se acercó a hablarme un chico con el que había estado hace siglos, la pasamos muy bien una noche y me dijo mientras estábamos abrazados en la cama: “hagamos que esto funcione, ¿querés?” y después de desayunar al otro día no lo volví a ver hasta este año. Después de refrescarle la memoria de lo que me había hecho, me pidió revivir el momento, a lo que me negué y ahí fue cuando me dijo literalmente que quería unos besos y abrazos vacíos, sexo vacío, que no me quede en el pasado y que no me costaba nada.



No sabia si reírme o llorar por la situación, porque la verdad una cosa es tener sexo porque sí y otra muy diferente es decir en voz alta que querés tener sexo, besos y abrazos vacíos. Es decir, el sexo sin ataduras es algo que si se da en algunas ocasiones, todos lo hemos tenido, pero me niego a pensar que haya gente que no ponga al menos una gota de sentimiento y cariño. O sea, nos estamos convirtiendo en robots sin almas. Hoy escuchaba que hace 25 años existe el celular y que en la actualidad 1 de cada 10 personas terminó una relación por celular. ¿Es este es el futuro de la humanidad? Ahí tienen algo para asustarse en Halloween.

En mi opinión, es cierto, no podemos volvernos a enamorar como cuando teníamos 16 años, ni 18, ni la edad que teníamos el año pasado, porque a medida que crecemos y vivimos diferentes experiencias, vamos cambiando nuestra visión de lo que es realmente querer a alguien. Y que bueno que así sea, porque ahora podemos valorar cosas que antes nos parecían de poca importancia o que ni siquiera percibíamos como una señal de afecto. En cuanto a cuando te rompen el corazón, quizás haya que tener en cuenta esto: quizás esa persona que te lo rompió no valoró en ese momento lo que tenía en frente, porque simplemente no tuvo una experiencia en que haya aprendido a valorarlo. Eso no lo hace una mejor o una peor persona.

Por otro lado, para mí, perder las esperanzas en el amor ya depende de cada uno. Depende de rendirse o no, en la búsqueda. Depende del miedo a intentar todo de nuevo, entregarse y que todo salga mal una vez más. Puede que pensemos que ya sufrimos demasiado y que parece que nunca va a llegar nuestro turno. La verdad es que, siendo realistas, eso es incierto. Ahora ¿que pasa si nuestro turno es el que sigue, si nuestro turno es hoy?. ¿Si hoy conoces al amor de tu vida? ¿vas a tener miedo o te vas a entregar de lleno?¿vas a presentarte deprimido y derrotado o alegre y receptivo?¿vas a estar desgastado o con todas las energías?. Es algo que hay que preguntarse todos los días y pensar que solo se puede amar a alguien que este dispuesto a ser amado y a amar. Nunca subestimar la frase “querer es poder”.



Esa noche mi ex me dijo muchas cosas, pero la que mas valoré fue cuando me dijo que si intentáramos de nuevo, haría todo muy diferente, porque ahora entendía lo especial que era para él. Mas allá de que haya sido algo triste, en el fondo me hizo sentir bien el hecho de saber, aunque sea muchos años después, que lo que entregas tarde o temprano es valorado. Y también me hizo reflexionar acerca de lo que voy a valorar en mi próxima relación, si bien no va a ser como el primer amor, quizás si sea único, como el definitivo de los amores. Aunque siempre habrá vasos medio vacíos en la ciudad, verlos medio llenos, no le hace mal a nadie.

Pabl3Te

Pregunta para el foro: ¿Cuales son las cosas que más valorás de una relación?

jueves, 9 de octubre de 2008

El Ex-perimento




Hace 4 años, como para esta fecha, estaba en Club V con amigos y la estaba pasando espectacularmente bien. Esa noche decidí hacer algo que nunca había hecho antes, eso era acercarme a un chico que me gustaba y hacer la gran “hola, me gustas, este es mi numero, si te intereso, llamame”. No se de donde saqué la valentía para hacer eso, pero finalmente me acerqué a este chico que había visto unas semanas antes en un recital, solo y ahora lo volvía a ver. Lo reconocí porque tenía una remera con un 6 atrás. Desde entonces lo llamaba “Seis”. Nos habíamos mirado unas veces esa noche, entonces supuse que iba a estar todo bien. Pero me equivoqué. No solo se asustó tanto que casi sale corriendo, sino que además no quería agarrar el papel donde estaba mi número. Yo ya estaba jugado, así que seguí insistiendo y finalmente tomo el papel y lo tiró. Balbuceé algo como “aunque sea para ser amigos” o algo así, pero él se fue y yo quedé parado como un estúpido.

Durante meses traté de superar ese momento. En ese entonces recuerdo que fue algo devastador y me parecía el fin del mundo. Lo que no sabía es todo lo que iba a tener que superar después. Todo y a todos los que tuve que superar y seguramente a todos los que tendré que superar (esperemos no sean muchos mas, ja)


En estos días, muchos de mis amigos están superando a algún ex o alguna relación que terminó y algunos hasta relaciones que nunca empezaron. Haciendo un recuento de la gente que tuve que superar en mi vida, la más difícil y dramática fue una relación con un chico que en un principio, ni siquiera conocía, ni siquiera sabía como hablaba, ni siquiera estábamos en la misma provincia y ni siquiera era gay. Nunca pasó nada entre nosotros, solo teníamos una conexión espectacular, mezclada con un poco de confusión y extraños dobles, y hasta triples, sentidos. Después de que todo eso, finalmente, no llegara a ningún lado, vino la peor parte de una relación, que es la de tener que superarla.






Pero tanto mis amigos como yo nos preguntamos ¿Cómo se supera a alguien en quien estuviste pensando todos los días?¿ como se hace para olvidar todos esos sentimientos que apostaste cuando todo comenzó? ¿Como se ex – pulsa del corazón y de la mente a un ex o a un ex – perimento de relación?

A todos nos encantaría tener una respuesta concreta, algo que funcione de manera segura y rápida. Pero no existe ninguna formula para tal situación. Muchos experimentan con aislarse de todo lo que recuerde a esa persona, esconderse, encerrarse y no volver a la vida hasta después de unos meses. Algo que no es demasiado conveniente, no solo porque encerrado y en silencio, va a ser en lo único que pensas. Podes tirar todo lo que te recuerde a él, pero tendrías que deshacerte de toda tu casa, porque hasta al abrir la heladera, vas a recordar el pequeño chiste interno que tenias con él o cuando uses esa remera que usaste la primera vez que se dieron un beso. También tendrías que irte a otra ciudad, porque en esta, es muy probable que lo vuelvas a cruzar y si no lo cruzas vas a creer cruzarlo todo el tiempo cada vez que veas a alguien que camine igual, que tenga su mismo peinado o te vas a dar vuelta cada vez que sientas su perfume.


Otros experimentan con conseguir un nuevo amor inmediatamente, prueban la formula “un clavo saca al otro”. Solo que ese experimento es bastante peligroso, no solo porque lo más probable es que no puedas focalizarte de lleno en esta nueva relación, sino que encima estarías usando a alguien que seguramente no se lo merece. Nadie se merece que desprecien sus sentimientos, ni que los desperdicien en un experimento. Es decir solo para que tu ex vea que ya encontraste a alguien mas y darle celos. Sin embargo una vez me pasó que vi a mi ex solo 5 días después de cortar, a los besos y feliz con un chico nuevo. Mas allá de la tristeza y de si estaba realmente feliz con ese chico, me hizo darme cuenta que en realidad nunca me quiso o por lo menos no como me merecía. Creo que esas cosas son las que finalmente te hacen superar a alguien, el razonar y pensar seriamente si esa persona que te dejo, o de la cual te separaste, realmente era para vos. Si la relación fue satisfactoria en cuanto a si te llevas algo más de experiencia, algo que te sirvió para crecer. Si realmente pensaste que esa persona que te hizo tanto mal iba a ser el gran amor de tu vida.


Si bien no sabemos que formulas no funcionan, si puedo decir que lo de culpar al otro por todo no funciona para nada. Son experiencias y hay que tomarlas como tal, porque siendo realistas (y siento ser yo quien les dé este FLASH de noticias): todos estamos superando a alguien.




En cuanto a lo de apostar los sentimientos, como todo experimento, es bastante imposible hacer uno sin tener elementos con los cuales experimentar. Es como hacer una torta sin ingredientes, no tiene sentido. Está bien, nadie te da la seguridad de que el experimento vaya a salir bien, ni podes recuperar los elementos que pusiste, pero es un riesgo que hay que correr, porque nunca se sabe cuando va a salir bien el experimento.

El tiempo también es un elemento importante en todo esto de superar a alguien, a veces, como todos dicen: el tiempo lo cura todo. Pero tampoco es algo que funcione por si solo, hay que poner un poco de uno para superar el momento, aunque sea un poquito cada día.

El sábado, es decir, después de unos años, volví a ver a Seis, estaba solo e igual a como lo recordaba y me hizo gracia que en su remera coincidentemente tenia un 6. Y entonces pensé: si finalmente después de muchos años, una situación, un pequeño hecho cotidiano, un recuerdo de esa persona, te hace sonreir, entonces quizás valió la pena experimentar todos esos sentimientos dolorosos y todos esos experimentos fallidos para superarlo. Porque en realidad la única forma de superar estas experiencias, es justamente con experiencia.


Pabl3Te


Pregunta para el foro: ¿Cual fue la relación que más te costó superar?

lunes, 8 de septiembre de 2008

Sexo Gay En Otra Ciudad



Y ahí me encontraba, 25 años recién cumplidos, en otra ciudad, en un boliche gay que nunca había conocido, divirtiéndome, pasándola bien, bailando eufóricamente y con un aire renovado. Cuando de repente un chico de ojos celestes se me acerca y me dice algo al oido. Me dijo que le encantaba mi onda (algo que me pasa seguido cuando me pongo corbata, ja) y me convidó de su trago. Bailamos un rato y después fuimos a conversar. Tuvimos una charla re linda acerca de nuestras vidas, lo que hacíamos y nos reímos muchísimo con nuestras anécdotas. El era gracioso y yo por alguna extraña razón estaba gracioso también. Lo que mas me gustó fue que se lo veía feliz, era de esas personas que tienen otra forma de ver la vida. Que se ríen con gusto y si les pasa algo malo siguen adelante con buena cara.

Esto me hizo acordar a lo que me dijo una vez mi amigo Gabriel, cuando hacia mucho que él estaba solo y le pregunté que es lo que buscaba en un hombre. Y el respondió muy seguro de si mismo: ‘lo único que quiero, a esta altura de mi vida, es alguien que sea feliz, que me haga reír y que me alegre los días. Solo eso’. Siempre me acuerdo de esa frase desde que me la dijo. Ahora él encontró a alguien así y se lo ve muy feliz.


Entonces me puse a pensar ¿que es lo que nos hace, no solo, ser feliz por dentro sino que las otras personas nos perciban de ese modo? ¿La libertad y la tranquilidad de la aceptación? ¿el cambio de ambiente? ¿o simplemente nos llena de energía y nos renueva estar en un lugar desconocido y ser desconocido?

En una ciudad más grande es mas fácil sentirse libre, mucho más siendo de otra ciudad, ya que es muy poco probable que alguien te conozca. Algo que siempre veo en Buenos Aires, son parejas de chicos, tomados de la mano (de chicas también) o besándose en alguna calle o en algún lugar público. Ahora mas que antes, pero recuerdo que cuando era chico fue en el primer lugar que vi chicos tomados de la mano en vivo y en directo. Lo que todavía no se si es porque hay mas aceptación o si es porque la gente está tan ocupada, y es tanta, que nadie se detiene a horrorizarse como pasa acá en Córdoba. Y si este tipo de libertad se relaciona un poco con la felicidad. Igualmente me parece que ese no es el camino, es decir, ¿no deberíamos ser felices por nosotros mismos más que por la mirada de los demás? Me parece que si.

Sin embargo, a la hora de preguntarnos porque estamos solos, en algún punto nos preguntamos si tiene que ver con la imagen que estamos proyectando. Si somos o parecemos hostiles, cerrados y poco accesibles. Eso es algo que siempre me pasó a mi al menos. Todavía a veces me pasa, pero me di cuenta que no es que no esté feliz, simplemente es natural en mi no estar sonriendo todo el tiempo, ja. Por eso siempre que me acuerdo trato de hacerlo y hasta ahora ha dado buenos resultados.

Obviamente no siempre vamos a estar felices y seamos sinceros, no es para nada fácil ser gay en esta sociedad, por lo menos no por ahora. Muchas veces la soledad nos juega una mala pasada y nos puede tirar abajo bastante. Me parece que lo mejor que se puede hacer es mantenerse positivo porque, como siempre digo, la negatividad atrae más negatividad. Además ¿quien se va a acercar a vos, si te ve deprimido, quejándote y con cara larga? La soledad ya es bastante triste como para condimentarla.


Un cambio de aires siempre viene bien, eso es verdad. Cuando era chico había días que no soportaba ir a la escuela, entonces lo que hacia era irme en el mismo colectivo y bajarme unas paradas después para ir cerca del río a reflexionar/llorar/escribir en un lugar secreto que tenia, y me quedaba por horas y de verdad me hacia muy bien. A veces hay que separarse un poco de las cosas para verlas desde otro lado y detenerse a ver hacia donde vamos a seguir. Esa fue mi intención de mi viaje a Buenos Aires, quería separarme un poco y festejar mi cumpleaños solo con mis tres mejores amigos. Me pareció necesario ya que 25 no es cualquier número. Es un punto de llegada y uno de partida al mismo tiempo.

También hay que decirlo, ser el desconocido nuevo, tiene un atractivo especial. Volviendo a la escuela, es como cuando entraba un compañero nuevo al curso. En el mió todos los años había al menos uno. Y me acuerdo que todas mis compañeras inmediatamente se sentían atraídas. En Córdoba, en un boliche gay al menos, se nota en el acto cuando llega alguien nuevo y sentirse atraído es algo instintivo. En Buenos Aires, todo esto se siente mucho menos, y eso te da cierta tranquilidad y te relaja, por lo tanto estas mucho mas receptivo y porque no, feliz. Es raro, pero la felicidad termina siendo como una consecuencia de olvidarse de la mirada del otro, a quien casualmente queremos conquistar. Creo que ahí está la verdadera respuesta, en la seguridad de uno mismo, en relajarse y ser lo que quieras ser sin pensar en como te van a ver los demás.

Mas tarde esa noche fui a un after y para mi sorpresa volvió a acercarse a mí un ser humano. Era australiano y también era bastante simpático. No parecía estar borracho, pero si se parecía a Kevin Federline, una versión sin tanta cama solar, con una pancita totalmente besable y más real, es decir, hermoso. Lo que hicimos después no es para nada apto para todo público, pero les puedo decir que fue un muy buen regalo de cumpleaños. Ja.

Ya casi en la despedida, conversamos un poco más y el trataba de que yo le hable en español y a mí obviamente solo me salía hablarle en inglés jaja, entonces le pregunté algo que siempre es inevitable para mi preguntar cuando conozco alguien nuevo: ¿Por qué te acercaste a mi o que hizo que lo hicieras? A lo que el contestó casi sin pensar: ‘cause you seem unique’ (que significa algo así como: ‘porque pareces único’) Y si el anterior fue un muy buen regalo, este fue el mejor, sin dudarlo.


Y así, 25 años después descubrí varias cosas: aparentemente soy gracioso en Buenos Aires, parezco único en Sydney y que la verdadera forma de estar y ser feliz, está y siempre estuvo en ser uno mismo y disfrutarlo. Eventualmente alguien lo va a notar y esperemos, lo sepa valorar. Aunque tengamos o no, una corbata.

Pabl3Te
¿Cual te parece que es el secreto de ser, sentirse y que te perciban como alguien alegre y feliz?

domingo, 27 de julio de 2008

Amigos Son Los Amigos



Hace algunos viernes estábamos bailando con mi amiga en Dorian Gray y un chico se me acerca a preguntar si venían gays al boliche, a lo que respondo: ‘si’. Me preguntó después si yo era gay, a lo que respondo: ‘si’. Me preguntó si me interesaba irme con él a algún lado, a lo que dije: ‘no, estoy con mi amiga’. Entonces me preguntó si quería que fuéramos los tres. A lo que respondí: ‘no, es mi amiga, soy gay’. A lo que me respondió: ‘¿y? ¿cómo sabes que tu amiga no quiere si no le preguntaste?’. Lo quedé mirando con cara extraña y me dijo: ‘Vos te lo perdés 22x5’. Más tarde le preguntó a mi amiga por separado para asegurarse y le tuvo que rechazarlo fuertemente para que dejara de molestarnos.
Me quedé pensando después si alguien habrá aceptado la propuesta. Si hay amigos que pueden separar su amistad del sexo. Y no hablo solo de este caso sino también si dos amigos homosexuales.

La amistad entre hombres homosexuales es cuestionada aunque por alguna razón mucho menos que la del hombre y la mujer heterosexuales. Sin embargo no creo que haya muchos que puedan decir que nunca se enamoraron de un amigo. Es más muchas relaciones comienzan como una amistad y terminan en una relación, la mayoría de las veces, en una duradera.
Pero ¿Qué tan bueno es enamorarse de un amigo y empezar una relación con él?¿se puede realmente sobrepasar la amistad en algún momento?¿es la amistad en realidad la fórmula secreta de una relación duradera?



Preguntando a varios amigos, muchos me dijeron que alguna vez se enamoraron o aunque sea se confundieron con sus amigos. Algunos hasta comenzaron teniendo sexo y se hicieron amigos después. Pero solo algunos han podido trascender amistad, porque comenzar una relación con un amigo, tiene otros parámetros a diferencia de las relaciones con alguien que conoces hace poco. Tiene sus pro y sus contras. Como negativo podríamos decir que no tenés toda la parte de seducción al otro, no tenés el misterio de alguien que no conocés. Por otro lado, lo positivo es que tenés muchas cosas importantes para una relación: el dialogo, la confianza y el cariño. Y es ahí donde nos detenemos para reflexionar, ahora que el amor está en debacle, ¿es la amistad la solución a todos nuestros problemas?

En esto de confundirse con un amigo está el miedo a avanzar y correr el riesgo de perder la amistad para siempre. Es más, muchas veces ambos sienten lo mismo y nunca se lo dicen y sufren en silencio por mucho tiempo hasta que terminan peleando por cualquier otra cosa. Para mí, siempre es mejor arriesgarse y decir lo que uno siente. Si es tu amigo de verdad, lo va a entender y en todo caso pueden probar y si no funciona volver a ser amigos. No digo que sea fácil, sino que para mi guardarse esos sentimientos es mucho más doloroso, y quien sabe quizás te estás perdiendo al amor de tu vida.

Hay muy pocas cosas que diferencian a una relación de amistad y una de amor. El sexo es una y podríamos decir la más importante ya que justamente es lo que ayuda a sobrepasar una amistad y hacer que se convierta en algo más. En todo lo demás es bastante parecida. Muchas veces llegamos hasta a amar a nuestros amigos y algunos hasta se ponen celosos como el peor de los novios. De hecho cuando le pregunté a un amigo, que era lo que para él mantuvo su relación en pié por tanto tiempo, me nombró a ‘los celos’ como algo esencial.

Para mí, el rol de la amistad es importantísimo. De hecho no sé qué sería de mi si no fuera porque tengo unos amigos de oro. No podría vivir sin ellos. Pero para mí hay que separar las cosas, no se puede tratar a tu pareja como tratás a tus amigos, porque en ese caso el romanticismo y el amor perderían su efecto. Y tampoco deberías tratar a tus amigos como tratarías a tu pareja porque todo se volvería confuso y complicado.



De todas formas me parece que el punto importante es el tiempo que dura una amistad. Tenemos la idea de que los amigos son para siempre, pero ¿Por qué? Porque los amigos que realmente te quieren: te entienden, te conocen a fondo y si cometes un error te perdonan, si creen que te estás equivocando te lo dicen y si decidís hacerlo de todas formas te apoyan. Porque de eso se trata la amistad y creo que ahí está la clave. Quizás para mantener una relación de amor en pie, deberíamos aprender un poco la amistad. Deberíamos querernos incondicionalmente y apoyarnos mutuamente.

Creo que una pareja que logra conocer a la otra persona tan profundamente como para comprender sus errores y quererlo a pesar de todo, es una relación que puede durar mucho tiempo. No digo que todos salgamos corriendo detrás de nuestros amigos ante la desesperación de querer estar con alguien, sino que deberíamos tener muy en cuenta esta característica de la amistad a la hora de tratar que una relación funcione.

Ambas relaciones, las de amistad y las de pareja son esenciales para nuestra vida y tienen algo en común: de alguna forma, ambas, se convierten finalmente en familia, una familia que elegimos. Pero siempre hay que tener en cuenta que podemos estar mucho tiempo sin pareja, sin encontrar al amor de nuestras vidas, pero sin amigos, ¿qué haríamos sin nuestros amigos?
Dedicada a mis amigos, que saben exactamente quienes son.

Pabl3Te

Pregunta para el foro: ¿Alguna vez te enamoraste de un amigo?

lunes, 7 de julio de 2008

20 Momentos En La Ciudad



En esta columna especial XL número 20, quería compartir con ustedes, veinte de mis momentos en la ciudad que me marcaron y que nunca voy a olvidar. Espero que los disfruten:

El Primero
Mi primer beso con un hombre fue a los 17. Nos pasamos la noche paseando en auto y me llevó a un lugar inhóspito donde no se veía absolutamente nada, mas que la luz de la luna que esa noche estaba muy baja y luminosa. El me dijo que besaba muy bien, yo me asombré pero nunca le dije que ese habia sido el primero.

La Primera
La mayoría de la gente siempre habla de su desastrosa primera vez. La mía fue espectacular. No solo porque la hice con mi primer novio, Rafael, quien hizo que toda esa noche fuera especial, sino porque lo hice con alguien que me amaba y a quien yo amaba. Eso nunca se olvida.

Las Pinzas
Estaba saliendo con un tipo de Buenos Aires, pero era una relación a distancia. Nos hablábamos casi todos los días. En ese entonces la gente todavía hablaba por teléfono. Nos poníamos en altavoz y cenábamos juntos. Y después de un tiempo me dijo: ‘Te amo…pero tómalo con pinzas’. Y solo así se terminó todo, porque ¿como amas a alguien con pinzas?

El Secreto
Después de salir tres semanas con Martín, todo estaba bien, hasta que me dice que tiene que contarme algo pero que no lo odie. Creo que es lo peor que le podes decir a alguien con quien estas saliendo hace poco. Nos reunimos ese día y me dijo que me habia ocultado que tenia un hijo que había nacido hace unos meses y que iba a volver con su mujer por el bien del bebe. Fue mucha información de repente y no pude hacer nada. Lo entendí. Claro que desde entonces, pregunto antes por las dudas.

La Risa
Este momento vale por muchos. Porque con mi fuck buddy en realidad tuvimos varios momentos. Siempre que estuvimos juntos nos reímos tanto que me hace doler las costillas. Y siempre que alguien me hace daño y quiero volverme a reír se que el está ahí. Además como siempre lo digo, tener sexo con humor es lo más saludable que existe.

La Palabra
Una noche que hacia mucho frió como ahora recuerdo, un chico con bufanda verde me miró desde la otra punta de la pista de baile. Tenía su mirada clavada. No podía creer que era a mí, hasta que me sonrió. Me llamó con sus ojos a los reservados y obviamente fui. Cuando llegué, solo me miró y nos besamos. Esos besos con barba que se disfrutan tanto en invierno. Nos abrazamos y besamos en silencio por mucho tiempo. Hasta que llegó la hora de irnos. Y empecé a preguntarle cosas y el seguía en silencio, no me contestaba. Hasta que salimos a la luz y me hizo entender con sus manos que era mudo. Ahí fui yo el que me quedé sin palabras. El simplemente me dio un beso y se fue y nunca más lo volví a ver.

Las Cartas
Una vez estaba tan enamorado de un chico con el que había estado, que no aceptaba que no me haya dado su número. Así que después de obsesionarme toda la semana. Fui a su edificio a dejarle el mío. El problema, es que como tengo la memoria de un disquete de 3 ½, no me acordaba en que departamento vivía, pero si de que vivía en el primer piso. Entonces escribí 5 mini-cartas explicando quien era y dejando mi número de teléfono. Una para cada departamento, el A, B, C, D y E.

La Hermana
Una desastrosa cita a ciegas que nunca voy a olvidar, es una que un tipo se moría por conocerme, me rogó, me imploró y acepté. Nos encontramos en una plaza a la tarde, vino en su auto, lo estacionó. Se acercó, me dio ‘la mano’, me miró con asco (me gustaría decir otra palabra pero fue así) y me mintió que su hermana había llegado de repente a su casa y se tenia que ir, que me iba a llamar a la noche. Nunca más llamó. Al día siguiente, lo vi tomando helado con un chico.

El Francés
Una vez, con un chico de Francia, nos juntamos para tomar un café y conocernos. Eran los días que nevaba en Córdoba y hacia un frió bajo cero. Frió que se me iba a las manos como siempre. Esa noche dormimos juntos, pero no pudimos hacer nada porque mis manos estaban muuuy heladas jajaja y él se moría de frió cada vez que lo tocaba, o le hacia cosquillas. Estuvimos mil años tratando de calentarlas y finalmente nos rendimos, tuvimos que hacerlo sin manos.

El Español
Pedro era un chico que conocí en un recital de BajoFondo en el 2003. Después del recital fuimos a su casa y tuvimos sexo escuchando el cd, una noche espectacular. En el 2004 cuando volvió BajoFondo, secretamente deseaba que el también fuera. Y fue y le di mi numero, el se acordaba de mi y se emocionó al verme. Pero nunca llamó. En el 2005 nos encontramos otra vez en BajoFondo y nos besamos en medio del pogo. Estuvimos una vez más y la pasamos muy bien. Demasiado. Me dijo que ese lunes se iba a vivir a España por unos años. Ese miércoles, lo vi en la calle y el hizo como que no me vio.

El Holandés
Era época de mundial, Argentina jugaba con Holanda ese día. Y yo me encontraba con un holandés que había conocido ese día. El hablaba un poco de español, muy poco, pero nos entendimos de otra forma. Igualmente me enseñó algo que nunca había probado antes: llegar al clímax solo mirándonos y sin tocarnos. Fue un muy buen partido.

El Paranoico
Estuve un mes y medio para que me dijera su nombre y ni siquiera se si me dio el verdadero. Después de mucho, descubrimos que estuvimos siempre a unas cuadras, que él trabajaba cerca de mi departamento. Obvio que nunca lo fui a ver, ni a el, ni a ese lugar, me lo tenía prohibido y se lo respeté. Cuatro meses después me dijo de conocernos... ‘EN OTRA CIUDAD’ y eso fue la gota que rebalsó el vaso. Todavía lo tengo en el msn, siempre tiene un nombre diferente.

Las Escaleras
Con Julián no aguantamos llegar a su departamento, subimos las escaleras de su edificio hasta que no aguantamos más. Ahí, entre el piso 5 y 6 o algo así hicimos de todo. Y cuando digo de todo, estoy seguro que no se imaginan ni la mitad. Nunca pensé que unas escaleras podían ser tan cómodas para ciertas posiciones. Ya eran cerca de las 8 y sentimos que alguien comienza a bajar por las escaleras. Nunca me vestí tan rápido en mi vida. Claro que Julián no lo logró y el portero que iba bajando con la basura, solo nos sonrió y siguió su camino. Morimos de risa y de vergüenza. Y seguimos obvio.

La Plata
Una vez un chico, después de estar conmigo me dijo: ‘Emm bueno, me voy, me podes dar algo de plata’ y yo ‘plata ¿para que?’ y el me respondió: ‘Para volverme por lo menos’. Lo dijo como si fuera algo obligatorio. Yo lo miré con cara de ‘me estas jodiendo’ y le dije ‘tomá, tengo un cospel’ y le cerré la puerta en la cara.

El Chocolate

Al principio la gente no sabe de mis gustos raros y siempre para las primeras citas, me llevan un chocolate negro, que es el que menos me gusta. A veces se lo digo, pero una vez, un chico me lo dio con tanta dulzura que no lo pude rechazar. Lo comí en ese momento actuando que no me daba asco. Claro que inmediatamente después fui al baño, escupí lo que había comido y tiré la otra parte.

La Cañada
Una vez con otro Martín, estábamos cansados de no poder besarnos, darnos la mano y acariciarnos en público. Entonces después de una cita donde no pudimos demostrarnos nada de afecto me dijo: ‘Que tanto problema, no nos pueden hacer nada’ y ahí en la Cañada, nos sentamos y nos besamos todo lo que sentíamos. Y en un momento hasta nos aplaudieron jajaa.

La Farsa
Con uno de mis primeros novios, un día salimos en una cita y decidimos hacernos pasar por estadounidenses. Entonces nos pasamos la noche hablando en inglés y haciéndonos los que no entendíamos a los mozos, ni al taxista. Fue muy divertido, sobre todo la parte en que el taxista nos miraba como bichos raros por el retrovisor mientras nos besábamos y mi novio exclamaba ‘oh yeah’ jajaja.

La Caída
Una vez teniendo sexo con un chico que era bastante movedizo porque era bailarín clásico, llego un momento en que estábamos ya demasiado encendidos y de tanto movernos, nos resbalamos de la cama y nos caímos al piso. Nos estuvimos riendo de ese momento hasta que amaneció.

El Balcón
Después de casi ocho horas de chatear con un chico que me gustaba hace meses, y después de miles de encuentros y desencuentros, finalmente logré que alguien que creía inalcanzable fuera alcanzable. Y a esa hora, aproximadamente a las 5.25 am finalmente dijo: Tratemos. Tenia tanta alegría que inmediatamente salí al balcón y me puse a saltar como un loco (en el lugar, no me iba a morir justo ahí). Tenia ganas de gritar, pero vi unos policías en la esquina y nos los quise asustar, así que grité para adentro. Esa fue la última vez que estuve feliz, por suerte no fue hace mucho.

La Frase
Después de 23 años de esperar, luchar, sufrir, aprender, comprender y soñar, finalmente mi segundo novio me lo dijo. Eran los últimos días de invierno, y estábamos abrazados en el sillón, en silencio, mirándonos y acariciándonos. Y así sin mas, me lo dijo: ‘Pablo, Te Amo’. No fue tanto el hecho de que me lo haya dicho, sino fue saber que lo sentíamos. No existe nada mejor que sentir eso. Absolutamente nada.

Seguramente me olvido de alguno, otros preferí guardarlos para mi porque son muy especiales y seguramente voy a vivir muchísimos mas: buenos, muy buenos malos y malísimos. Todos me sirvieron para ser lo que soy hoy y no me arrepiento de haber vivido ninguno. Porque como escuché por ahí: ‘nada se compara a merecer que tus sueños se cumplan’ Vamos por muchos mas Sexo Gay En La Ciudad.

Pabl3Te
pabloa@lugaresgaycba.com.ar

Pregunta para el foro: Animate y compartí alguno de tus momentos inolvidables en la ciudad.

lunes, 2 de junio de 2008

Otoño Templado



Cuando menos lo esperaba volvió el frió. Intenté prender la estufa pero por alguna razón no andaba. De todas formas ahora que estoy saliendo con alguien, mis manos no se me congelan como antes, los cafés tienen un sabor mas calido y los días de soledad están llenos de abrazos calentitos.

Empezar una nueva relación, es difícil. Sobre todo cuando en el pasado no tuviste tan buenas experiencias. En mi anterior relación mi novio me dejó y en el momento, no me importó porque no se trataba de eso. Pero ahora siento que me afecta, porque tengo ese miedo de que suceda otra vez. Creo que eso es lo más difícil, tratar de olvidarse del pasado y disfrutar. Pero ¿como se hace para olvidar? ¿cómo se hace para recuperar la seguridad que tenias al principio y que ahora está desgastada?

La verdad es muy feo haber perdido la seguridad, en mi primera relación recuerdo que todo era nuevo y aunque no sabia mucho, al menos me sentía seguro en la relación y no tenia todos los miedos que tengo ahora. Pero también es verdad que, como siempre digo, de cada relación se aprende algo. Y sin duda, cada relación es un mundo diferente, se dan en contexto diferentes, tienen diferentes códigos y suceden en diferentes etapas de tu vida y la del chico con el que salís.



Hace unas semanas un poco antes de comenzar esta nueva relación; uno de mis ex me dijo que quería volver, después de casi tres años. Me dijo que me extrañaba y que quería intentar de nuevo, que había cambiado y que le gustaría una nueva oportunidad. La verdad es que por un momento lo pensé. Y no fue porque hacia muchos meses que estaba solo, sino porque recordé que el realmente me amó, dejo todo por mi en ese entonces, y si nos dejamos, fue porque estábamos en situaciones diferentes y hasta éramos diferentes. De todas formas le dije que no, porque sentía que volver con él seria volver al pasado, y aunque ambos hubiésemos cambiado mucho, se sentiría como involucionar de alguna forma. Además de por supuesto el miedo a volver a cometer los mismos errores y volver a sufrir los mismos dolores. Y sobre todo porque había conocido a alguien especial y quería luchar por una oportunidad con él. Tenía una pequeña esperanza que por suerte se convirtió en oportunidad.

Muchas veces es difícil darles una segunda oportunidad a las personas. Hay que tener mucho cuidado con eso, me parece que a veces no las valoramos lo que deberíamos. Es por eso que hay que saber elegir a quien dársela y a quien no.



Creo que para empezar una nueva historia con seguridad y sin miedo, lo mejor es cerrar las viejas historias, y cerrarlas bien, de lo contrario cualquier movimiento brusco puede abrir esas heridas. Para eso hay que reconciliarse con esas personas que te hicieron daño en el pasado. Una vez escuché que, según el Zohar (que es una especie de Biblia para los cabalistas) para estar en paz con uno mismo hay que perdonar a todas esas personas que te hicieron mucho daño y no solo perdonarlas, sino perdonarlas y desearles el bien. Es fácil decirlo pero la verdad es bastante difícil hacerlo. Pero eso ayudaría muchísimo, porque al fin y al cabo, las estufas se rompen, los humanos se equivocan y estamos aprendiendo. Está bien que no está bueno aprender a los golpes, pero a veces, esas heridas y el dolor, nos hacen más fuertes, nos hacen crecer, nos sacuden para que valoremos lo que antes no valorábamos. Y así cuando llegue la felicidad, la disfrutemos y la recibamos con los brazos abiertos.

Es por eso que lo mejor al empezar una nueva relación, es disfrutar y no preocuparse por lo que pueda pasar. Relajarse y tener fe de que esta vez todo va a salir bien. Porque si no sucede, lo mejor es al menos tener esos lindos recuerdos de la relación, esos momentos que solo se pueden vivir con esa persona y en ese momento de tu vida. Y quizás nunca más se repitan. Como cuando en la primera cita él me sorprendió con un chocolate blanco de los que me gustan, sin saber que yo lo iba a sorprender un chocolate negro, de los que a él le gusta, de la misma marca y del mismo tamaño. Esas cosas no se olvidan o no deberían olvidarse. Después de mucho intentar, y por no haber perdido la esperanza, ahora fui premiado. Con mi estufa pasó lo mismo, intenté varias veces y ahora anda perfectamente. Este otoño va a ser más templado de lo que esperaba.

Pabl3Te

¿Cuándo se te presenta una nueva oportunidad, la disfrutas y la valoras como deberías o no?

jueves, 8 de mayo de 2008

Té Para Tres



Esa mañana estaba en una cama de dos plazas, a mi lado, un chico familiar. El abrió los ojos y me besó con ternura, como si fuéramos novios hace años. De repente lo reconozco. Es nada más y nada menos que mi amor de secundaria a quien no veía hace años y que por alguna razón estaba conmigo. Golpean la puerta muy suavemente y se abre la puerta. Es una nenita con un osito en pijama que salta a la cama y nos abraza. Nos llama papá. Justo ahí suena mi alarma del celular, el tema “Té Para Tres”. Otra vez el mismo sueño.

Con toda la pereza del mundo, ese Domingo me levanto y me ducho para ir a una cita a las 3 de la tarde. Bastante temprano para alguien que se acostó a las 7.30 de la madrugada. Mientras esperaba a que llegara mi cita, recordé lo que había soñado en esas escasas horas. Y recordé de un comentario que hicieron de mi columna anterior, que decía que los gays argentinos deberíamos dejar de vivir nuestra sexualidad con categorías heterosexuales, con eso se refería (textualmente) a: “tener novio”, “ser fieles” y “vivir en pareja en una casita blanca”. Como si fuera algo exclusivo de los heterosexuales. Igualmente me dejó pensando, porque mas allá de que haya sido una opinión, a veces pienso que esa forma de pensar es justamente la razón por la que cada vez hay menos gays que quieren una relación seria, ser fieles y proyectar un futuro. Pero ¿es esa la razón? ¿Es porque en el fondo vemos como imposible el poder casarnos, formar una familia y tener los mismos derechos legales y sociales que los heterosexuales?

Por supuesto que no podemos echarle la culpa de la infidelidad a eso, pero quizás sea algo que ayuda a la hora tomar decisiones incorrectas. De todas formas no creo que el sueño de querer formar una familia sea algo que solo le pertenece a los heterosexuales. Eso depende de cada persona. Siempre lo repito, no digo que todos los gays tengan que estar en pareja y formar una familia, o tener una relación monógama, sino que así como hay gente que no quiere hacerlo, está bien sola y nunca se le pasa por la cabeza casarse o tener hijos, también es verdad que hay los que si queremos. Y me incluyo en ese grupo. En mi caso yo soy adoptado y para mi una meta muy importante en mi vida es formar una familia. Por todo lo que significa para mí. No me da vergüenza decir que tengo el sueño de casarme con un hombre y el día de mañana adoptar un hijo, es algo que quiero hacer desde siempre. Y voy a hacer todo lo posible para lograr hacerlo en este país. Aunque tenga que vender mis órganos para pagar los abogados.Obviamente no desmerezco para nada la gente que no tiene los mismos planes y mucho menos los que son felices estando solteros, ojalá yo pudiera. Pero no es el caso.


Por otro lado volviendo a la infidelidad, que es un tema bastante amplio, pensaba si finalmente es cierto lo que dicen por ahí y siempre negamos: ¿es verdad que el hombre es mas infiel por naturaleza que la mujer y por consecuencia los hombres homosexuales? ¿Es verdad que los hombres nos guiamos más por nuestros impulsos sexuales que las mujeres? Habría que hacer estadísticas, pero no creo que sea así, creo que depende de la persona y no del sexo. Lo que también creo que es un factor es el hecho de que Latinoamérica sigue siendo muy machista, por lo que estamos acostumbrados a la idea de que el hombre que tiene muchas mujeres, un mujeriego, esta mucho mejor visto que una mujer que tiene muchos hombres, porque nunca escuchamos el termino “hombreriega” y si lo escucháramos, seguramente no lo veríamos como una cualidad buena de una mujer. Todo eso a mi entender hace que los hombres en general vean a la infidelidad, o a esas simples ganas de no conformarse con una sola persona, como algo natural y hasta aceptado (en algunos casos hasta aplaudido). Porque, yo por lo menos, nunca escuché de mujeres homosexuales que se junten a tener orgías en saunas, o de cines porno que tengan salas de contenido lésbico. No acá en Córdoba al menos.

Pensando todo esto me di cuenta que había pasado una hora y unos minutos y mi cita no había llegado todavía. No tenia su número, pero el si el mío. De todas formas era obvio que me habían dejado plantado por primera vez en el año. Y fue la persona que menos esperaba. Es gracioso porque esta columna la iba a escribir basándome en como la pasara en esa cita y todo resultó muy diferente. Esa noche, este chico se conecto y me dijo que se había dormido, que lo perdone. Yo le dije que lo perdonaba, pero que me había decepcionado. El me dijo que yo debería ser más realista y no proyectar una buena imagen de alguien antes de conocerlo. A lo que respondí que no podía hacer eso, porque pase lo que pase, yo siempre voy a esperar lo mejor de las personas, todavía soy joven como para perder las esperanzas de que va a aparecer alguien mejor.

Tampoco voy a perder las esperanzas de que algún día pueda despertar y preparar un te para tres: para mi esposo, para mi hija (o hijo) y para mí. Y así poder decir como la canción: “no hay nada mejor, que casa”

Pabl3Te

¿Tenés pensado en el futuro casarte y formar una familia?

jueves, 10 de abril de 2008

Producto Solitario


Eran las dos y media de la mañana y recordé que tenía que ir al supermercado ya que no tenia nada para desayunar al otro día. Me faltaba el té, leche y el queso untable. Entonces rápidamente busque plata y fui a este súper que esta abierto las 24 hs. que por suerte existe. Encontré el té, leche no había y fui por el queso untable. Varias góndolas estaban vacías, las de lácteos sobre todo. Pero cuando llegué ahí me llamó la atención la góndola donde estaba el queso untable. Estaba totalmente vacía, no había nada de nada, únicamente ese queso untable, solo bajo esa luz fluorescente y recibiendo todo el frío.

No pude evitar sentir un poco de tristeza por él y por mi (ni hablar de la crisis del país). Esta bien que era domingo, pero mas allá de eso, de alguna forma me sentía muy solo. Generalmente trato de no pensar en eso y ocupar el tiempo en otras cosas, en proyectos, estar con amigos, etc. Pero hay momentos del día que de repente todo esta en silencio y estoy solo y entonces se siente el vacío. Por alguna extraña razón, y por suerte, no me bajonea como hace unos años cuando me largaba a llorar y me deprimía. Ahora solo pienso que me gustaría estar con alguien y me enoja que no pueda hacerlo. Tampoco lo digo desde un lugar sexual, digo, estar con alguien, compartir, aunque sea haciendo nada, estar bien.

Me puse a pensar entonces en lo difícil que es conseguir a alguien con quien estar y hacer eso. No hablemos por ahora de amigos gays porque ese es un tema aparte, largo, extenso y complejo. Hablemos de conseguir a alguien para una relación.

Primero tenés que conocer a alguien. Para eso están los chats que en realidad finalmente terminan siendo una complicación mas, porque cuando se conocen en vivo es totalmente diferente y a veces hasta hay que empezar de nuevo. Esto claro si no es alguien que busca solo sexo que es como el 93 % de los casos. Si salís a conocer a alguien en un boliche o pub, digamos que encontrás a alguien que te parece atractivo. Tenés que asegurarte de que ninguna de la gente que está con el sea su novio, tenés que cruzar los dedos para que vos le parezcas atractivo a él y no podes esperar mucho a dar el primer paso porque en cualquier momento toma un trago mas y pierde la noción de todo. Claro que estamos obviando la timidez que puede dificultar las cosas. Seamos optimistas y digamos que finalmente todo sale bien, conversan y no es de las personas esas que te molesta como hablan o lo que dicen (por ejemplo los que le dicen “concha” a las mujeres, o repiten el termino “pasiva” o se quejan de cualquier cosa todo el tiempo), que es inteligente o al menos de esas personas con las que se puede hablar. Cuando llega el momento del primer beso, hay que esperar a que bese bien, eso es como importante, porque de alguna forma podes saber con un beso si hay química sexual.


Digamos que besa excelentemente bien, de esos besos suaves pero excitantes y es de esas personas que te toman del cuello y te acarician mientras te besa, entonces deciden continuar en un lugar mas tranquilo y ahí tenés que rogar que el sea pasivo y vos activo o viceversa o que uno de los dos sea amplio. Sigamos siendo optimistas y supongamos que ambos son amplios. ¿Contaron todas las cosas que se tienen que dar? ¿No les parece que son demasiadas? O mejor dicho: ¿no debería ser mucho mas simple? Y todo esto es comenzando en un lugar donde tenes casi todo servido como un boliche gay. Imagínense todos los obstáculos que hay que pasar y de todo el tiempo que tengo que disponer, si me gustara alguien al azar que cruzo esporádicamente en el supermercado.

El fin de semana pasado, creía que lo iba a lograr. Después de que un chico, muy lindo por cierto, me observara un rato, se acercó y me preguntó si me acordaba de él. Me parecía familiar, me dijo que antes estaba rapado y entonces recordé que hace mucho, mucho tiempo habíamos compartido unos besos. Igualmente el parecía no haber envejecido y claro con 20 años quien podría. Era estudiante de psicología y no recordaba mi nombre, pero si recordaba que yo era de Leo. Nos reímos un rato de los viejos tiempos y compartimos unos besos y unos abrazos. Todo estaba bien, no era de esos que habían estado tomando toda la noche. Parecía alguien sano y centrado, tranquilo también. De esos buenos tipos. Pasamos a la parte de los besos y nos abrazamos un buen rato. Si que necesitaba eso y se sintió muy bien. Entonces hice algo como para ahorrar un poco de tiempo. Le pregunté si le gustaba un poco como para seguir conociéndonos. El me contestó: “¿conocernos como?” yo me reí y le dije: “no digo tener sexo, digo conocernos en general”, el se rió también y me contestó: “me encantas, por eso me acuerdo de vos y por eso estoy con vos, pero en este momento, no busco nada…serio”. En ese momento recordé otro de los obstáculos que hay que pasar: hay que esperar que la otra persona esté en tu misma etapa y que quiera una relación. Lo entendí completamente, con 20 años casi nadie quiere una relación, yo tampoco lo haría. Nos abrazamos y nos besamos un poco mas y le dije que cuando este listo, me busque.
Ahora son las cinco y veinte de la mañana, salí al balcón un rato para distraerme un rato. Estaba solo entre todos los balcones, todo estaba en silencio y recibía todo el frió de la madrugada. Me sentía como ese producto solitario, ese queso untable. Pero entonces pensé en algo que me animó. Algo que si esperaba tener en común con el queso untable. Y era que finalmente, alguien lo necesitaba desesperadamente, alguien lo rescato de quedarse solo. Tarde pero llegó. Espero tener su misma suerte.


Pabl3Te
¿Qué es lo que te impide conocer a alguien que quiera una relación duradera?

sábado, 29 de marzo de 2008

La Lluvia, La Intuición & Lo Verdadero

Y de repente me levanté con una sensación de satisfacción increíble, muy contento y como si hubiera dormido 30 horas. Después de desperezarme abrí los ojos y me doy cuenta que no estaba en mi cama, ni en mi habitación y a mi lado había un chico semidesnudo, durmiendo con mucha paz y una nariz rara de las que me gustan. Lo acaricié no solo porque era lindo, sino porque quería saber si estaba en un sueño. Cuando el abrió los ojos recodé todo.

Veinticuatro horas antes desperté en el fin de semana con nuevas energías. Era un nuevo año que empezó con muchísimos cambios, nuevos proyectos y una renovada y positiva actitud. Esa noche salí porque tenía un buen presentimiento. Tuve que hacerlo solo, porque mi mejor amigo gay se fue a vivir a Buenos Aires, entonces soy solo yo, como en los viejos tiempos, cuando me escapaba a Bunker los jueves a la madrugada sin que mi compañero de departamento supiera, ja.
Obviamente trato de que nadie lo note, porque aparentemente está mal visto salir solo, porque significa que vas de levante, como si los que van acompañados no fueran de levante (y no hablo solo de los que van con amigos, sino también de los que van con pareja). Y aun así no entiendo que tiene de malo. De todas formas no era mi objetivo principal. Solo quería salir y divertirme ya que hace poco que había vuelto a Córdoba desde la ciudad menos gay de la Argentina y de verdad necesitaba pasarla bien.

Había estado lloviendo toda la tarde, pero esa noche no llovió. Lo tomé como una buena señal. Aunque mucha gente la odia, a mi me pone de muy buen humor y me llena de energía. Lo noté cuando la mujer que me abre la puerta del taxi me sonrió, y ella nunca me sonríe. Mas tarde estaba bailando y un chico comenzó a mirarme raro. Raro sexy. Le respondí con mi mirada de “¿me estas mirando a mi?” y el me dijo con su miranda “si, seguime” y se separó de sus amigos pero no caminaba en mi dirección, se iba hacia el otro lado. Lo seguí y vi que se paró en la puerta del baño y me hizo la mirada de: “¿no queres tener sexo en un lugar reducido donde la gente vomita y hace sus necesidades básicas y las no tan básicas también?” a lo que respondí con mi mirada “no, pero gracias por la oferta”. Intuí que no era para nada lo que estaba buscando y recordé de guiarme por mi intuición ya que es el año de la rata. Fui a comprar algo para tomar y sentí que alguien me estaba mirando. Me di vuelta y de hecho había un chico mirándome, pero claro, imposible salir de ahí. Sobre todo porque el barman mas lindo estaba en esa barra. Volví a bailar a la pista y busqué a este chico. Lo encontré bailando con otro chico, pero parecían amigos, pero no estaba seguro. Intercambiamos miradas por horas, pero claro, uno de los dos tiene que dar el primer paso. Pero pensándolo bien las posibilidades de que el otro sea tímido son de un 50% de todas formas como la última vez que yo di el primer paso, me fue muy pero MUY mal, preferí esperar un poco. Claro que las luces se prendieron y la música de acabó, pero la noche no. Todavía quería seguir bailando, así que fui al after al que todos van, también para ver si este chico iba.

A pesar de la lluvia estaba muy lleno. Busqué a este chico por todos lados y de repente no tuve que buscarlo mas, porque venia directo a mi. Se lo veía un poco nervioso y tímido. Me saludó y me dijo que no sabia si lo estaba mirando a él o al amigo. Y yo le dije que tampoco sabía si me estaba mirando a mí o los otros chicos espectaculares que bailaban a mi lado. Nos reímos y me invitó a sentarnos a conversar. Tuvimos una larga y agradable charla, de esas que se tienen muy de vez en cuando solo conoces a alguien que te cierra. Hablamos de cine, de relaciones pasadas, de la familia y de cómo nos gustaría una relación que fuera sincera y duradera. Cuando la estaba pasando bien, pensé en lo bueno de mi decisión de no haber ido con el chico del baño, porque si lo hubiera hecho, quizás nunca hubiese conocido a este chico. Entonces ¿existe algo así como una intuición gay o en realidad es que finalmente crecimos, aprendimos y ahora tomamos decisiones mas acertadas? En mi opinión cada uno sabe lo que quiere en el fondo, aunque no lo note o lo demuestre, es por eso que inconscientemente a lo hora de decidir siempre estamos condicionados. También creo en la intuición, pero como un resultado de haber experimentado malas decisiones y haber aprendido a los golpes. Además siempre hay señales que te advierten.

Como cuando esta por llover, antes podes sentir el olor a lluvia, las nubes, los relámpagos, incluso mucho antes podes sentir como algo extraño en tu organismo. Es todo un proceso físico-químico por el cual pasamos. Y eso es lo mismo que pasa cuando conocemos a alguien con el que está todo bien, cuando sentís que te entiende, te escucha, capta tus ideas e intuye tu personalidad, además de por supuesto cierta atracción física, como cuando te transpiran las manos antes de acercarte a alguien que realmente te gusta, o cuando te pones nervioso cuando viene hacia vos.

Era lo que me pasaba con este chico, sentía que era perfecto para mí. Incluso antes que hablara de las ganas de tener una familia con un hombre y dos hijos, ja. Ya habían pasado como dos horas y un poco mas y era tarde, o muy temprano mejor dicho. Y me preguntó si me podía besar. No se porque la gente tiene esa costumbre de preguntarme. El beso fue increíble, como me lo imaginaba. Continuamos hablando y me contó algo que cambió todo drásticamente. Me contó que estaba de vacaciones en Córdoba, que no vivía aquí, sino en el sur, muy al sur. En Ushuaia.

Mientras yo caía de las nubes de un piedraza y sin paracaídas, el tipito me contaba que era de Córdoba pero que se mudaron hace mucho a Ushuaia y que casi nunca venían. Aún así, me invitó a su hotel, yo no estaba seguro de ir, pero era uno que queda cerca de mi departamento, y al cual vienen mis padres cuando me visitan, y dije ¿Por qué no?. Cuando volvíamos se largo a llover de nuevo, lo que fue bueno, porque nos pudimos besar bajo la lluvia, un beso muy hollywoodense.

Llegamos al hotel y tengo que decirlo, no se si fue porque hace mucho que no tenia buen sexo o porque teníamos mucha química o porque justo en ese momento se largo a llover mas fuertemente. Pero fue todo muy genial porque no muchas veces sucede que encontrás a alguien que le gusta hacer lo que a vos te gusta hacer en la cama. Los dos lo disfrutamos muchísimo. A la mañana siguiente, nos despedimos, no nos pasamos mails, teléfonos, ni nada, porque habíamos hablado que las relaciones a distancia son una perdida de tiempo y coincidíamos en eso, así que no tenia sentido. Entonces le prometí que cuando sea viejo y me mude al sur lo iba a buscar. Fue triste despedirse pero viendo el vaso medio lleno diría que nada mal para empezar el año Ese domingo fue bastante melancólico. Haciendo zapping me crucé con el documental de Madonna y justo la parte en que contaba de la relación que su esposo. Decía lo siguiente: "No existen las perfectas almas gemelas, si conoces a alguien y sentís que son perfectos, lo mejor es salir corriendo en la otra dirección, porque tu alma gemela es alguien que te irrita en todos los sentidos, te hace enojar regularmente y te hace enfrentar tu mierda. No es fácil tener una buena relación, pero no quiero que sea fácil, lo fácil no te hace crecer, lo fácil no te hace pensar. Agradezco a Dios todos los días, estar casada con un hombre que me hace pensar. Esa es mi definición del amor verdadero”. Y me quedé pensando en eso todo el día, quizás no porque alguien sea perfecto para otra persona, significa que es el amor de su vida, quizás todos tengamos que luchar para encontrar el verdadero amor, quizás si todo es perfecto, no es emocionante, no te moviliza internamente como la lluvia.

Más tarde la lluvia había pasado y me sentía en calma. Deseando que este año encuentre a alguien que traiga una gran tormenta, que me haga crecer y sobre todo que me haga pensar.

Pabl3Te

En tu opinión: ¿Que es lo que define el amor verdadero de una relación?