viernes, 27 de marzo de 2009

Luna Llena, Corazón Contento



El miércoles pasado fue luna llena y eso hizo que sea un finde agitadísimo. Porque como una vez me explicaron, la luna llena mueve mareas y es imposible que nosotros al ser 75% agua, no nos alteremos también. Así me sentía el jueves, cuando fui con amigas al aniversario de Dorian Gray. Ahí es cuando vi a Claudio, un chico que me gusta hace mucho, solamente porque es una de esas personas a las que ves y podes decir que es una buena persona. Solo que claro, nunca me acerqué a el ni nada, porque siempre estuvo con alguien. La última vez que lo vi, fue hace más de un año, ambos esperábamos un taxi y estaba por preguntarle si quería compartirlo conmigo, pero justo cuando lo iba a hacer, aparece alguien más con la misma pregunta y el acepta amablemente. Pero esta noche fue diferente, porque por primera vez, él me estaba mirando. Hicimos toda la noche lo de mirarnos y esquivarnos la mirada con una sonrisa, todo estaba muy claro, hasta había globos en forma de corazón sobrevolando entre nosotros (literalmente). Todo esto hasta que terminó la música y en la salida, entre la gente saliendo desesperada por una misma puerta, nos rozamos y yo lo miré y él me esquivó la mirada. De todas formas, todo quedó ahí, ninguno dio el paso, ninguno se animó, pero me fui con el presentimiento de que lo iba a volver a cruzar muy pronto y que la próxima vez, pase lo que pasé, lo iba a enfrentar.



El viernes durante todo el día, estuve pensando en lo que podría haber pasado si me acercaba a Claudio o si él se acercaba. Obviamente me arrepentí de no hacerlo y me preguntaba si siempre iba a ser así, es decir, ¿llegará algún día en que después de tanta experiencia por fin nos sintamos seguros en estas situaciones? ¿a medida que crecemos se nos va la timidez y aprendemos a tomar las cosas con más tranquilidad?¿o siempre vamos a tener esa sensación de estar por desmayarse y morir de un paro cardiaco?. Ese sábado iba a saber las respuestas a estas preguntas

Pero primero veamos mi historial de acercamientos: la primera vez fue con un chico a la que le di mi número y se espantó, me tiró la tarjeta al piso y salió corriendo prácticamente. Horrible momento. La segunda vez fue con Martin, que no solo amó el gesto, sino que, amó tanto el gesto que esa misma noche dejó a su novio por mí. Tuvimos una linda e intensa relación. La tercera vez, fue con otro ex, solo que no llegué a hacerlo, pero me confesó que le hubiera encantado, así que cuenta como una buena. Y la cuarta y última, fue con Eric que no solo no me escuchó, sino que fue hasta un poco despectivo. Otro horrible momento. Entonces quedamos empatados dos a dos.

Lo que pensaba era que en todas estas experiencias, desde la primera a la última, antes de acercarme siempre tuve la misma sensación. Siento que el corazón se me sale, se me secan los labios, me tiemblan las piernas y me altero demasiado.
Siempre creí que después de un tiempo, todo ese nerviosismo y ansiedad, la timidez e inseguridad se iban a ir, o al menos disminuir, pero al parecer eso no está ni cerca de suceder. Y es que es como jugar a la ruleta rusa, nunca se sabe con lo que te vas a encontrar, como va a reaccionar el otro o si te van a salir todas las cosas que le querés decir sin tartamudear y mezclar el sentido de las palabras.

En cuanto a la experiencia, si bien siempre estamos aprendiendo algo nuevo, no siempre aprendemos lo que necesitamos aprender, sino lo que nos toca aprender. Esta temporada aprendí muchas cosas: que para conquistar a alguien, a veces hay que entrar en su juego, pero no se puede jugar eternamente, que la única forma de que los demás te perciban como alguien feliz y alegre, es aceptándote a vos mismo tal cual sos; aprendí lo importante que es prestarle atención a alguien que estas conociendo y lo importante que es que ellos te presten atención.

Entendí también lo difícil que es encontrar nuevos amigos que se queden a tu lado en las buenas y en las malas y que aunque los tenga lejos a la mayoría, siempre puedo contar con ellos, porque los verdaderos amigos siempre se sienten cerca. Hablando de amigos, también aprendí que si realmente querés, podes ser amigo de tu ex; que ya no estoy para amores de verano, sino para amores de todo un año y una de las cosas más importantes que aprendí de mí, es que puedo perdonar a esas personas que me hicieron mal en el pasado, sin guardarles rencor y desearles el bien. Nada mal, ¿no les parece?

Pero si aun habiendo aprendido tantas cosas, aun me sigo poniendo nervioso al acercarme a alguien, es porque es algo que tiene que ver conmigo pero también, es el hecho de que quizás nunca seamos expertos en el amor y en las relaciones porque en realidad nadie puede serlo. El amor es diferente y significa millones de cosas diferentes para cada persona. Y si nos ponemos ansiosos, si el corazón nos late a mil y temblamos cada vez que nos gusta alguien, puede que sea una buena señal. Señal de que aun tenemos esa pasión; que todavía conocer a alguien nuevo nos da una adrenalina que se siente genial que nos va a conducir al enamoramiento y más tarde al amor. Y eso, es absolutamente valorable.



Cargado de valor, esa noche de sábado y con una luna gigante y amarilla mirándome, me propuse hacer todo lo imposible para encontrarme con Claudio. Ninguno de mis amigos pudo acompañarme, así que salí solo. Mi plan era encontrar a Claudio y decirle todo lo que me gustaba. Mi intuición me dijo que iba a estar en Dorian Gray, así que ahí fui. Me iba a quedar hasta las 3.30 y si él no iba, me tomaba un taxi a otro lugar hasta encontrarlo. Pero exactamente a las 3.15 entró por la puerta, más lindo que nunca y se encontró con sus amigos. A partir de ese momento, solo fueron miradas que cada vez se hacían más obvias, idas y vueltas pasando uno al lado del otro para darnos oportunidades de decirnos algo. Ustedes saben a lo que me refiero, es cuando te separas de tus amigos para "ir al baño" o a "tomar aire" y por el único camino que podes pasar es justo por el lado del chico que te está mirando jaja. El hizo eso, dio toda la vuelta para ir al baño y quedar cara a cara conmigo ¡PERO NINGUNO DIJO NADA!. Casi me desmayo ahí, porque de verdad creía que ese era el momento. Después lo perdí como por una hora y creía que se había ido, pero no, estaba ahí, con los amigos. Se hicieron las 6 y el lugar cerró, salimos afuera y él seguía con sus amigos y yo me quedé por él y siendo bastante obvio. Pero se fueron al after y yo los seguí por atrás. Mi idea era tocarle la espalda y hablarle. Mientras cruzábamos el puente con mucha gente alrededor, miré una vez más la luna y me repetía: ¡tengo que hacer esto! ¡Tengo que hacer esto!.

Llegamos al Ojo Bizarro y el con su amigo quedaron atrás en la fila. Ahí es cuando escuché que su amigo le daba ánimos diciendo: "dale, animate, se caritativo, ¿a vos que te gustaría?" a lo que él contestó: "yo siempre soy caritativo". Ya estábamos a punto de entrar y Claudio le dice al amigo que se iba a su casa, se despiden y es ahí cuando voy detrás de él. En esta parte imagínense que el único sonido que escuchan son mis latidos acelerados. Para animarme más pensé en que iba a ser una excelente columna para terminar la temporada. Y entonces grité: "¡Claudio!". El se dio vuelta con una sonrisa, que por cierto, es hermosa, se quedó sorprendido y mudo. Yo temblando, tartamudeando y con los labios secos comencé el monologo: "Hola, no se por dónde empezar, la verdad vine hasta acá, solo por vos, porque me gustas…mucho y no me quería arrepentir de no decirte nada, como el jueves" el me miraba y parecía contento, yo seguí: "entonces, mirá, te dejo mi teléfono (saqué mi tarjeta) y si te intereso, me mensajeas, me llamás o lo que quieras" y ahí por fin pude escucharle la voz, él me contestó con la mejor de sus sonrisas: "Mirá, te agradezco, de verdad, me encantó esto, pero la verdad es que no puedo, estoy… en otra". Sorprendido le pregunté:"¿En otra cómo?" y él me contestó: "en otra…comprometido con otra persona…pero de verdad, te agradezco". Yo me relajé, sonreí y le dije que estaba todo bien, lo saludé y me volví a mi casa caminando.

Por supuesto que me fui triste, por supuesto que me pregunté si me había mentido. Pero después me di cuenta que realmente no importaba. Lo importante era que me había jugado por él, que vencí mis miedos y le confesé mis sentimientos. Y eso es algo para estar orgulloso.

Con mi amigo Gastón hablábamos acerca de jugarse por alguien y yo le decía que siempre me preguntaba si en verdad hay dos tipos de personas, "los que se juegan" y los "por los que se juegan". Si algún día se puede cambiar eso, o si siempre voy a ser de los que se juegan y dejan todo por el otro. Definitivamente me he estado jugando desde siempre, y no me mal interpreten, me encanta, pero a veces me pregunto si alguien se va a jugar por mí. Supongo que todos nos preguntamos eso en algún punto. Por otro lado, siempre escuchamos a la gente decir "me encantaría que se jueguen por mi" y cuando finalmente alguien lo hace, muchas veces lo rechazan, ya sea porque no se ven en una relación con esa persona, por su aspecto físico o porque resulta alguien diferente a lo que tienen en su mente como la idea del "príncipe azul". Creo que este tipo de cosas, deberían valorarse un poco más, yo sé que si alguien tiene uno de estos gestos conmigo, al menos, me gustaría conocerlo y darle una oportunidad. Después de todo, nunca hay que olvidarse, que el enamoramiento también es un proceso, no siempre tiene sucede a primera vista.



Muchas veces nos quejamos del ambiente, de los histéricos y de todo lo malo que es, pero hay muy poca gente que hace algo al respecto. Me parece que hay muchas formas de recomponerlo y una de ellas sin duda es dar esperanzas mediante estos gestos y demostraciones de afecto. Más allá de si salen bien o mal, al menos, es bueno saber que todavía existe gente que se juega, que quizás algún día la otra persona se va a enamorar y recuerden ese día que te jugaste como una linda anécdota. Esperanza de que en cualquier momento alguien puede tocarte la espalda y confesar que todo este tiempo estuvo enamorado de vos. No crean que soy ingenuo, se que con esto no se solucionan todos los problemas del ambiente, pero si es cierto, que la esperanza de que todavía hay gente excepcional dispuesta a amar, es al menos algo para sentirse y ,porque no, ser mejor.

Esta temporada no sucedió, pero en la próxima, espero conocer a alguien excepcional como el que estuve esperando todo este tiempo. ¿Será la tercera, la vencida?

Eso lo sabremos en la tercera temporada de Sexo Gay En La Ciudad que regresa en Mayo. Gracias a todos los que me leyeron, comentaron y me enviaron sus mails, los leo a todos y estoy muy agradecido por el apoyo. Y por supuesto a LUGARESGAYCBA por este espacio.

Pabl3Te

¿Realmente te has jugado por amor ultimamente?

martes, 24 de febrero de 2009

Sin Valentin



De vuelta en Córdoba, en estos insoportables días de verano y sin ganas de derretirme en la calle, volví a un clásico: películas. Con mis amigos Damián y Patt queríamos ver una buena peli así que fuimos a lo seguro: Almodóvar. Nuestro buen amigo Mauri nos mostró todas las que tenía en el videoclub y nos decidimos por Atame!. Obviamente la peli fue todo lo que esperábamos y más. No les quiero contar mucho de la peli, pero básicamente trata de un tipo (Antonio Banderas) que secuestra a una estrella de cine con la que está obsesionado. La secuestra y la ata en su propia casa pero siempre explicándole que lo hace con amor y argumentando que, obligándola a pasar tiempo con él, estaba seguro que se enamoraría. Y de hecho, es lo que sucede finalmente.

La peli me hizo pensar mucho en mi personalidad y hasta me sentí un poco identificado. No con la parte psicótica obviamente jaja, pero si con el hecho de que para enamorarse de mí, se necesita un poco más de tiempo, se necesita conocerme más a fondo. No soy de esas personas que te caen bien desde un principio, porque por lo general me muestro serio y hasta a veces antisocial.



En estas fechas románticas, mientras escucho a la gente que tiene pareja quejarse de porque existe San Valentín y a los que no tienen pareja quejarse de que están sin Valentín y quisieran festejar, decidí bloquear eso y ponerme a ver otras pelis que no había visto nunca. Es lo que hice el Día de los Enamorados. No lo niego, me hubiese gustado tener una de esas citas de películas en la que los personajes salen a cenar y después conversan mientras pasean por la ciudad de noche. Pero bueno, en lugar de eso decidí ver una película que trate de eso. Entonces alquilé unas que no había visto y que sabía que trataban de eso: Antes del Amanecer y Antes del Atardecer. Por si no la vieron la peli trata de dos personas que se conocen en un tren y comienzan a hablar y deciden bajarse y pasar todo el día juntos para conocerse, pero acuerdan hacerlo solo por ese dia. Por lo que la película es simplemente ellos dos conversando y conociéndose. Crean un vinculo tan fuerte que 9 años después, en la otra película: Antes del Atardecer, se reencuentran para darse cuenta que lo que vivieron fue demasiado intenso para olvidarlo. Eso me hizo pensar en lo importante que es prestarle atención a alguien, conocerlo y enamorarse a partir de eso. Lo que me lleva a preguntarme si cuando conocemos o cuando estamos con alguien ¿cuán importante es atender y saber todo acerca del otro?¿cuán importante es entenderlo?¿y si es verdad lo que dicen de que en realidad podes enamorarte de cualquier persona con solo prestándole atención?

Por lo general, en mi caso, cuando me gusta alguien trato de averiguar todo sobre esa persona. Me encanta observar sus actitudes, saber que piensa sobre diferentes temas y las cosas que le gusta y las que no. De esa forma puedo enamorarme de esa persona y de alguna forma saber si le voy a interesar a él. Saber sobre la otra persona, me hace sentir más seguro. Si fuera por mí leería lo equivalente a un libro de medicina sobre otra persona. Pero lo cierto es que hoy por hoy, la gente ya no te presta tanta atención, en lugar de escucharte y tratar de conocerte, simplemente está pensando en que contarte de su vida o contarte lo que él hizo en una situación parecida, sin realmente atender o entender lo que vos estás hablando. Como si fuera una competencia. Es eso lo que me sorprendió de esta última película, que mas allá de hablar toda la película, ambos personajes sienten la necesidad de escuchar lo que opina el otro y cuando tienen una opinión contraria lo que hacen es argumentar para que el otro entienda siempre con tolerancia o con chistes simpáticos, sin pelear o enojarse. Interesarse por lo que el otro piensa, por como lo piensa y si no concuerda con lo que pensas, tratar de entender y aceptarlo igual. Para mí eso es estar enamorado de alguien.



Por otro lado están los que, por no prestar atención, se pierden de saber que hay gente que está enamorado de ellos y que todo este tiempo lo tuvo frente a sus narices. Claro que en ese caso ambos son culpables, pero seamos sinceros, a veces esas personas no se dan cuenta ni que se lo escribas con fibrón. También es verdad que somos un poco cobardes, todos tenemos una lista de chicos de quienes hemos estado enamorados y nunca les dijimos nada. A mí me pasa con un chico que se llama Martin, que es amigo de un amigo y cada vez que nos vemos nos saludamos amistosamente, pero nunca pasamos de eso. Es de esa gente que se nota que son buenos tipos a millas de distancia y eso no lo sé solo por intuición, todo el mundo lo dice y todos hablan bien de él (algo difícil de conseguir en "el ambiente"). A veces me molesta y me entristece el hecho de saber que quizás él es todo lo que busco en un novio y viceversa y quizás nunca lo sepamos.

Lo opuesto me pasó en la secundaria, con un amigo que fue, sin duda, mi amor de secundaria. Éramos muy buenos amigos, nos llamábamos todos los días por teléfono para hablar por horas sobre nuestras vidas, íbamos juntos al cine y la pasábamos excelente el uno con el otro. Es más nunca tuve tanta química con un amigo o novio, como la tuve con él. Pero el si me estaba prestando atención, siempre me prestó atención, es por eso que se dio cuenta que me estaba enamorando de él y decidió alejarse. Claro, no era gay. Pero cada tanto tengo un sueño en el que me despierto con él al lado y, no sé cómo explicarlo, pero es como si tocara la felicidad con las manos. Siempre me pregunté si se alejó porque él sentía lo mismo que yo, pero supongo que nunca lo sabré.



Entonces creo que prestando atención a la persona que te gusta, escucharlo minuciosamente, observar sus movimientos y encontrar esos detalles que lo hacen adorable, es en realidad la forma en que podes quedar profundamente enamorado de alguien. Si solo prestáramos un poco más de atención.
Ese lunes después de San Valentín, estaba aburrido y decidí ir al cine a la función de las 23. Creía que no iba a haber nadie, pero me equivoqué. De hecho, me RE equivoqué, porque mientras esperaba a que empiece la película lo vi entrar, a él, mi amor de la secundaria, casi 6 años después, de la mano de su novia. Ni siquiera sabía que estaba en Córdoba. Durante la película, observaba lo dulce que era con su novia, Y ahí fue cuando me cayó la ficha, me di cuenta que estaba solo y de lo mucho que extraño estar con alguien. Pero también me di cuenta de algo más importante: una vez que realmente le prestas atención a alguien, podes quedar enamorado por mucho, mucho tiempo y que quizás las relaciones en realidad no se desgastarían nunca si no dejamos de interesarnos por el otro, si no dejamos de atender y entender.

Pabl3Te
¿Cuándo estás con alguien, le prestas la atención que se merece?

domingo, 1 de febrero de 2009

...Infierno Grande



Mientras tanto en Santiago del Estero, más conocido como el infierno, eran mañanas de calor, tardes de calor y noches de más calor. Lo que me llevaba a estar todo el día encerrado en mi casa, por lo que aproveché para adelantar trabajo, pero claro, necesitaba unos recreos. Lo que me llevó a volver al chat (si, a ese que todos entramos alguna vez, ja), todo para comprobar mi teoría de que nunca hay santiagueños en estos chats. Cuando ya me estaba por ir, apareció un Marcos y me habló. Cuando me confirmó que era de Santiago, no lo podía creer. Después de que me aseguré de que era verdad y no era una alucinación por el calor, nos pusimos a conversar de nuestras vidas. Me explicó que en realidad no sabía si era gay, que está en una etapa de confusión sexual y que se sentía algo raro al tenerla a los 28 años, pero no podía dejar de pensar en eso. Me hizo algunas preguntas, traté de contarle y explicarle lo que significó para mí el aceptar lo que me pasaba y como ahora, después de toda esa etapa oscura, no lo cambiaría por nada. Estuvimos chateando por cuatro horas y se hicieron las dos de la madrugada, entonces me preguntó si le gustaría tomar un helado, ahora, ¡ya!. Recordé que cuando me dejaron plantado en las dos últimas citas a ciegas, decidí no volver a aceptar, pero no tenía nada que hacer y tenía un buen presentimiento. Además que al 2009 le tengo mucha fe, así que me cambié y en veinte minutos llegué a la plaza principal, frente a la heladería.
Debo decir que fue raro, por primera vez, no ser el más inseguro y tímido de los dos. Lo bueno es que entendí exactamente por lo que él estaba pasando, así que traté de hacerlo sentir cómodo y por suerte, después de unos cuantos comentarios graciosos, lo logré. Esto me hizo recordar muchísimo a mi primera cita a ciegas, que fue en Córdoba, con un chico que, coincidentemente, se llamaba Marco (sin la s), y era en una época en que yo todavía estaba en el closet y tuve que inventar una excusa para irme de una reunión de amigos. ¿Se acuerdan de esas épocas?

Como sea, mientras tomábamos el helado, Marcos se fue soltando y comenzó a preguntarme más sobre mi vida y como fue salir del closet con mis amigos, con mi familia y como llegué a donde estoy hoy. A medida que le contaba, yo mismo me sorprendía de algunas respuestas y de todo lo que me había pasado. Fue raro darse cuenta en ese momento todo lo que había superado (por decirlo de alguna forma), o sea, ¿Por qué casi nunca nos damos cuenta cuando hemos madurado pero si nos damos cuenta cuando estamos inmaduros para ciertas situaciones?¿que es lo que nos da la pauta de que hemos superado una etapa y que estamos listos para superar otra?



En una provincia chica como Santiago del Estero, debo decir que no es nada fácil. Hace unos años un amigo gay, ex compañero de la secundaria, volvió a Santiago y llevó a su novio con él. Obviamente salieron y todos se enteraron, se sorprendieron tanto que por poco sale en los diarios. Al día siguiente todos sus amigos, sus padres y todos sus parientes sabían lo que habían hecho esa noche y tuvo que dar algunas explicaciones. Ya saben lo que dicen: ‘pueblo chico…".

Creo que si me hubiese quedado ahí, hubiera tardado muchísimo más en salir del closet, hasta quizás, como muchos, nunca lo hubiese hecho. Este, como todos los años, volví para las fiestas y me encontré con mis amigos de la secundaria, fue raro, porque ellos ya saben que soy gay y muchas veces siento que dejan de hacer ciertos comentarios o tratan de obviar temas para que yo no me sienta mal. Y nunca me preguntan si estoy saliendo con alguien y mucho menos hablar de sexo. Es como que sigue siendo tabú y eso me hace de alguna forma, volver en el tiempo, es como volver a esa etapa de mi vida. Como cuando esa tía te pregunta: "¿para cuándo la novia?" Y vos tenes que sonreír e inventar algún chiste para salir del paso. Antes renegaba bastante de todo eso, pero ahora estoy en otra etapa, en la que la mayoría del tiempo estas cosas me parecen graciosas. Hoy mismo me pasó algo gracioso, cuando fui a comprar una bermuda, el cajero no me quiso dar una bolsa con manijas rosas porque iba a ´parecer muy gay´ ja, como si tuviera que ver con eso. Ojalá fuera así de fácil.

Ser gay, aceptarlo y estar cómodo con eso, es un proceso que (seamos sinceros) no es para todos. Obvio que no debería ser así, algún día seguramente esto va a cambiar, pero mientras tanto, es una lucha que no todos están dispuestos a pelear o no todos tienen los guantes para subir a este ring. Creo que cada uno es dueño de su vida, por eso a veces entiendo a algunos que nunca pudieron salir del closet y ahora tienen familia e hijos y trataron de olvidarse de esa parte de ellos, por el sueño de tener una familia y que todo sea menos complicado (complicado en cuanto a las trabas sociales, no me refiero a la vida en sí)

Mientras hablábamos de esto, Marcos me escuchaba muy atentamente y es porque segundos después me confesó que tenía una hija y que es lo mejor que le paso en la vida, ella lo cambió para siempre. Pero también me dijo que se había separado de su mujer porque la convivencia se le hizo insoportable.

Pienso que a medida que pasa el tiempo, te vas dando cuenta de las cosas que querés para tu vida, de lo que soportas y de lo que no. Esa es sin duda una señal de que has madurado, poder detenerse a pensar: ¿esto es lo que quiero para el resto de mi vida? Y a partir de la respuesta de esa pregunta, actuar. De todas formas, cuando superamos una etapa, no es que no nos damos cuenta, sino que en realidad por lo general pasa que apenas superamos una etapa, inmediatamente pensamos en superar la próxima, en lugar de disfrutar de la etapa en la que estamos. Esto es, sin duda, una de las razones por las cuales las parejas en donde hay una diferencia de edad no siempre funcionan, porque ambos quieren superar la próxima etapa y por supuesto nadie quiere retroceder etapas y a veces, aunque uno lo quiera, no siempre lo puede hacer.



Algo aun mas importante en esto de superar etapas, es el hecho de animarse y arriesgarse a vivir las experiencias que nos van a hacer superar cada etapa. Porque claro, una cosa es decirlo y otra es hacerlo. Ya habíamos terminado el helado con Marcos y de repente, se largo a llover, así que ofrecí llevarlo a su casa en el auto. En el camino, la lluvia se volvió muy intensa y tuvimos que parar un rato, porque no se veía nada. Yo le conté de lo mucho que me gusta la lluvia y mucho más cuando estoy con alguien. Ahí es cuando me dijo que la había pasado muy bien, que hacía mucho que no se sentía así y que le gustaría besarme, porque quería ver que sentía. Nunca acepto ser el primero (en nada) porque la verdad es que casi nadie se queda con el primer amor, ni con la primera vez. Pero en este caso, no tenía esa presión, porque era algo con fines científicos, entonces nos besamos. Fueron unos muy buenos besos debo decir, ambos quedamos bastantes conformes. El me dijo, un poco en broma, un poco en serio, que ahora sí que tenía cosas que pensar. Finalmente la lluvia paró y llegamos a su casa, claro que lo dejé a unas cuadras para que nadie lo viera. En la despedida, saco de su bolsillo una cadenita que había encontrado ese día en su casa. No tenía nada, era solo la cadenita. Me dijo que aunque no significara nada, me la quería dar para que me acuerde de él y de ese momento. Me emocioné tanto por ese simple acto, que me di cuenta que nunca superé la etapa en la que me enamoro de los pequeños tiernos actos de la gente; y espero nunca superarla. Es bueno saber que, si bien que el infierno es grande, al menos todavía hay gente cálida.

Pabl3Te

Después de superar una etapa ¿sos de los que disfrutan del momento o de los que se esfuerzan por superar la próxima?

viernes, 9 de enero de 2009

Año Nuevo, Amor Nuevo


De vuelta en mi provincia, y finalmente sin haberme cruzado con el chico que me quería cruzar en Córdoba (Emiliano), me volví a mi ciudad de origen, a la calidez de mi hogar. Calidez de familia, si, pero sobre todo de temperatura, ya que soy de Santiago Del Estero. Más conocido como el infierno llano. Pero antes de venir, una de las últimas noches en Córdoba, en el último Beep Solidario, estaba disfrutando del show cuando de repente me abrazan desde atrás y me besan en el cuello. Era Albano, quien aparentemente tenía el espíritu navideño. Lo dejé porque no estaba haciendo nada de malo, era solo un abrazo. Nuestra historia es en realidad muy corta. Hace unos meses, nos vimos, su amigo me preguntó si me gustaba él, nos conocimos, nos besamos (mucho) y después cada uno se fué a su casa. Después de esa noche, le escribí a su celular, no me contestó. Nunca. Ese fin de semana lo ví, lo enfrenté, nunca me explicó porque no me escribió, solo me pidió perdón. Lo perdoné, pero después de eso, solo nos saludamos como esos conocidos que solo se saludan por compromiso. Unos meses después de eso, me escribió unos mensajes de texto para que vaya a su casa a tomar un café, una madrugada. Estaba escribiendo una columna, pero aun así, le dije que sí. Y justo cuando envié el mensaje preguntándole su dirección, se quedó dormido y nunca me respondió el mensaje. Y no lo volví a ver hasta esa noche que nos abrazamos. Y nos dimos unos besos de Navidad, de Año Nuevo, de Reyes, etc.



Para fin de año, todos volvemos a nuestras casas, nos reencontramos con los viejos amigos, hacemos cenas y fiestas de fin de año, nos ponemos nostálgicos recordando viejos tiempos y lo que pasó en el año. Llegan las fiestas, los finales de las novelas y los especiales navideños, nos ponemos un poco más sentimentales y llorones. Ahora ¿puede esto afectar nuestras relaciones o perspectivas de relaciones?¿ estos sentimientos que afloran, hacen que nos enamoremos más fácil ya que todos están susceptibles?¿o simplemente es el alcohol? ¿Es este el verdadero origen de "los amores de verano"?

De vuelta en mi casa y sin mucho por hacer ya que es casi imposible salir afuera y no volver rostizado, me puse a webbear, cuando de repente, veo un video de un chico en el youtube, cantando y tocando el piano y ese fue mi fin. Ya me había enamorado/obsesionado, quería conocerlo, conversar con él y pensaba todo el tiempo en el. Esto mismo me pasó hace muchos años cuando conocí a un gran amor. Solo ví una foto de él en su fotolog (cuando el fotolog no era lo que es ahora) y me enamoré. Ahí fue cuando empecé a creer en el amor a primera vista otra vez. Sé que suena superficial, pero créanme que no lo fue para nada, porque en realidad me enamoré la esencia que la foto trasmitía, no de su físico porque ni siquiera se lo veía bien. Si hubiera sido físico, no me hubiera costado tanto superarlo. Recuerdo que eso también fue en unas vacaciones de verano. Claro que si tengo que ser completamente honesto, no puedo echarle la culpa de mi sentimentalismo exagerado a las fiestas, para mi es algo de todos los días, ja. Pero quizás sí, podría decir que las fiestas hacen que se potencie un poco.
En las relaciones, las fiestas pegan duro. Nunca llegué a estar de novio para las fiestas, siempre fue un poco antes o un poco después. Pero estoy seguro (además que tengo estadísticas y pruebas fehacientes) de que las fiestas afectan las relaciones. Tal cual sucede en las familias, para las fiestas o todos dejan sus diferencias de lado y todo queda perdonado y olvidado, creando un vínculo más fuerte; o por lo contrario toda la bronca que se guardaron durante el año finalmente explota para estas épocas.



Por otro lado, si estas solo, como es mi caso, en estas épocas te reencontrás con la melancolía y la nostalgia, lo que hace que recuerdes a gente que paso por tu vida y te preguntás como serian las cosas si todavía estuvieran juntos en las fiestas. Un pensamiento un poco peligroso. Es lo que me pasó esta semana cuando encontré una foto vieja de mi ex, Fernando, que hace ya más de un año que no sé nada de él.

Toda esta mezcla de espíritu navideño, melancolía, el verano y el alcohol de las fiestas, pueden ser el origen de los amores de verano, pero para mi en realidad, no tiene que ver con eso, sino con que cada vez que comenzamos un año nuevo recuperamos las esperanzas, volvemos a empezar y nos predisponemos con otra actitud bajo el lema: "este año va a ser espectacular", y eso es finalmente lo que nos pone atractivos y hacemos que la gente nos perciba diferente. Si mantuviéramos esta actitud positiva los 365 días del año, estoy seguro de que nos iría mucho mejor en todos los ámbitos.

Volviendo a mi última noche en Córdoba, Albano más tarde esa misma noche, pero no con la misma cantidad de alcohol en su sangre, se puso más cariñoso y me dijo que, aunque no me haya contestado esos mensajes o parezca que no le gusto, en realidad si le pasan cosas conmigo. Dicen que los borrachos y los niños, siempre dicen la verdad, el problema es que los borrachos, después no recuerdan haberlo hecho, ja. Yo le dije que él siempre me gustó. Pero, después de unos besos más, todo quedó en la nada como siempre. En ese momento me entristeció un poco, pero ahora viéndolo desde otro punto de vista, es un nuevo año y con él esperemos lleguen nuevos amores, amores de cuatro estaciones y no de solo una. Porque siendo sincero, ¿quién quiere un amor de verano, cuando puede tener amor todo el año? Año nuevo, amor nuevo.
Pabl3Te
Las fiestas y comenzar un año nuevo ¿afectan tu actitud hacia tus relaciones amorosas?

lunes, 15 de diciembre de 2008

Juegos De Niños



Cuando era chico, mis padres me llevaban a la calesita. Aparentemente me gustaba tanto que me tenían que llevar bastante seguido. Muchos años después, me encontré con que tenía que usar mis conocimientos en ‘dar vueltas en un mismo eje’, cuando vi a una persona que hace mucho que no veía. Su nombre es Emiliano. En la temporada pasada escribí sobre él, lo había encontrado en un pub, mirándome tiernamente, nos conocimos, nos gustamos y la pase muy bien con el pero finalmente me dijo que no estaba buscando nada serio por ese entonces. Yo lo entendí, dado que era más chico que yo y si no está listo, no está listo. No tenia nada mas que hacer, así que le dije que, cuando lo estuviera, que me buscara. Desde eso, un año pasó y lo encontré recientemente en una parada de colectivo. Mi idea era que me vea, me reconozca y saludarlo simpáticamente. La primera vez lo pasé de largo y no estaba seguro si era el, así que di la vuelta por una galería para volver a pasar por el mismo lugar y SI, era él, más lindo de lo que lo recordaba (porque siempre están más lindo de lo que lo recordás, obvio). Pero claro, no me vio, así que volví a hacer lo mismo una vez más. Y cuando volví a pasar estaba con dos amigos charlando y riéndose, así que no hubo forma de hacer mi “acto” con público presente.
Últimamente me lo crucé seguido, pero no hacemos eye contact nunca, siempre pasa algo que lo impide. Es como si él estuviera jugando al gallito ciego y yo al viejito.



Todo esto me hizo preguntarme si todos esos juegos que jugábamos con nuestros vecinos en el barrio cuando éramos niños, de alguna forma nos prepararon para los juegos que jugamos de grandes ¿a caso las relaciones no están llenas de reglas y estrategias que jugamos casi compulsivamente? Y finalmente ¿somos jugadores que quieren perfeccionarse y ganar o simplemente somos adictos al juego?

Cuando era chico recuerdo que era muy bueno escondiéndome y eso que siempre fui el más alto de mis amigos. Pero era realmente malo buscando, o mejor dicho encontrando, ja, piedra libre para la coincidencia con mi estado actual: soy un tipo introvertido a quien le cuesta encontrar esa persona especial.

El teléfono descompuesto, sin duda nos estaba preparando para muchas cosas. El principal objetivo era escuchar atentamente el mensaje que te daba el que estaba a tu lado. Algo que claro, en los tiempos de hoy se hace más difícil. Los mensajes de texto no solo hay que descifrar lo que dicen, sino también lo que significan y que coincida con lo que tu novio te quiso decir y como te lo quiso decir. Algo complicado, sobre todo si tu novio está tratando de ahorrar caracteres. Y por otro lado también nos preparaban para algo no tan entretenido, como cuando un chico que recién conoces te pasa su número o vos a él y ves que pasa el tiempo y no tenés noticias de él. Ahí es cuando tu mejor amigo te dice frases como: ‘Capaz que no tiene crédito’, ‘se lo robaron’, ‘no debe tener bateria’ o ‘se le rompió y está en el service’, es ahí cuando te das cuenta de que lo descompuesto es en realidad otra cosa.


Por otro lado, la rayuela es una gran metáfora de lo que seria ‘el juego individual’ de cada jugador en una relación. Para pasar de un nivel a otro, tenes que concentrarte, ver a donde pisas, como pisas y esquivar la piedra en el camino. No hay un mejor ejemplo visual que ese. Y así, muchos juegos mas como cuando alguien te toca y sentís que quedas congelado o como en algunas relaciones, a veces, sos vos el que tiene que soltarse y dar el impulso, como cuando jugabas en las hamacas.

Pero también están los otros juegos, los mas estratégicos, los que se aprenden con mucha practica y ya cuando sos un poco mas grande. Muchas relaciones comienzan siendo juegos estratégicos que tienen sus reglas y a veces todo se torna complicado. Eso hace lo divertido, por un lado, pero por el otro, tarde o temprano alguien sale perdiendo.

A todos nos gusta jugar un poco, el juego de la seducción es excitante y divertido, vas conociendo a la otra persona y comenzás a entender sus estrategias y planificas cada movimiento antes de mover una ficha, como en un ajedrez. Claro que una partida de ajedrez puede durar muchísimo y ahí está el problema.

Creo que los juegos están buenos para pasar el rato pero no para pasar toda una vida jugándolos. Porque como en una partida de póker, apostas algo, en este caso ‘tus sentimientos’ y de pronto no es tan divertido jugar con ellos, apostarlos y mucho menos perderlos en una jugada. Ni hablar cuando las relaciones se tornan en una partida de truco, con mentiras y apostando a ‘cartas’ que no tenés.

El mayor problema de estos juegos es justamente caer en la adicción, perder y querer seguir aumentando la apuesta. Hay que saber cuándo retirarse del juego, cuando parar, porque no se puede estar jugando para siempre. Es difícil dejarlo, cuando ya tenes una costumbre de hacerlo, es cuando todo se sale de control. Está bueno perfeccionarse pero no para jugar por más tiempo, ni para ganar, sino para saber cuándo dejar de hacerlo.

Todas las relaciones son un juego. Y hay quienes muchas veces hacen trampa, rompen una regla sin que te des cuenta, y terminan ganando, pero en esos casos, los únicos que se perjudican son ellos. Porque siempre van a saber, que ganaron haciendo trampa.


Hay buenos jugadores, hay quienes hacen trampa, hay malos perdedores, jugadores compulsivos y adictos al juego. El secreto está en el sube y baja. Para jugarlo, se necesitan dos personas, uno se esfuerza para que el otro disfrute y el otro le retribuye, hay que ser equilibrados y justos para divertirse los dos. La próxima vez que vea a Emiliano, aunque quizás un me deje un poco congelado, voy a decirle todo lo que siento desde que volví a verlo, sin vueltas, sin trucos, sin escondidas, porque como el sube y baja, es divertido jugar un rato, pero no eternamente. Piedra libre para mis sentimientos, se acabó el juego.

Pabl3Te

Pregunta para el foro: ¿En tus relaciones, necesitas jugar juegos?

viernes, 31 de octubre de 2008

Vasos Vacios



Fue difícil escribir esta columna, porque como a muchos nos pasa, hay etapas en que no pasa absolutamente nada. De todas formas este fin de semana me re-encontré con uno de mis ex y me preguntó hace cuando que estaba solo. A lo que me puse a pensar que (sin contar una cuasi-relación de mayo) no tuve una relación en más de 1 año y medio. Lo que la verdad no había caído en cuenta. Está bien, el tenia un vaso casi vacío de cerveza, aun así se las arregló para darme un discurso, bastante convincente, de porque yo tendría que volver con él, ofreciéndome todo lo que yo quiero escuchar, arrepintiéndose de lo que me hizo y diciéndome que nunca me va a olvidar y que soy el hombre de su vida con sentidas lagrimas en los ojos. Obviamente le contesté que no le creo a nadie que tenga de esos vasos gigantes vacíos de cerveza en la mano, sin embargo le agradecí sus palabras y cuando traté de despedirme con un beso de amigos, me tomó la cara y me beso en los labios.



Más allá de si le creí o no, no me gustó para nada quedarme con las dudas y la confusión. No con respecto a él en particular, sino con respecto a mi. De si en este vacío de amor (y ni hablar de vacío sexual), puedo pensar con claridad acerca de lo que quiero de ahora en mas con respecto a mis relaciones. Me asombró también el hecho de que, a pesar que escuchaba todo lo que quería escuchar de alguien, no sentí lo mismo que hubiera sentido hace unos años. Y me preguntaba: ¿podemos volvernos a enamorar como lo hacíamos al principio o después de tanto desamor podemos quedar completamente vacíos?¿con el tiempo nos hacemos mas realistas, mas fríos?¿con respecto a la esperanza de un amor verdadero, empezamos a ver el vaso medio vacío en lugar del vaso medio lleno?

Hace poco vi un videoclip que explicaba, muy gráficamente, que tu corazón en realidad se rompe una sola vez y se queda para siempre en manos de tu primer amor cuando esa relación termina. A partir de eso quedamos vacíos y de ahí en más comparamos todo con esa relación aunque esta no haya sido de las mejores. Se que suena un poco exagerado, pero deja pensando de si realmente no perdimos nuestros corazones hace mucho. Unos sábados atrás se acercó a hablarme un chico con el que había estado hace siglos, la pasamos muy bien una noche y me dijo mientras estábamos abrazados en la cama: “hagamos que esto funcione, ¿querés?” y después de desayunar al otro día no lo volví a ver hasta este año. Después de refrescarle la memoria de lo que me había hecho, me pidió revivir el momento, a lo que me negué y ahí fue cuando me dijo literalmente que quería unos besos y abrazos vacíos, sexo vacío, que no me quede en el pasado y que no me costaba nada.



No sabia si reírme o llorar por la situación, porque la verdad una cosa es tener sexo porque sí y otra muy diferente es decir en voz alta que querés tener sexo, besos y abrazos vacíos. Es decir, el sexo sin ataduras es algo que si se da en algunas ocasiones, todos lo hemos tenido, pero me niego a pensar que haya gente que no ponga al menos una gota de sentimiento y cariño. O sea, nos estamos convirtiendo en robots sin almas. Hoy escuchaba que hace 25 años existe el celular y que en la actualidad 1 de cada 10 personas terminó una relación por celular. ¿Es este es el futuro de la humanidad? Ahí tienen algo para asustarse en Halloween.

En mi opinión, es cierto, no podemos volvernos a enamorar como cuando teníamos 16 años, ni 18, ni la edad que teníamos el año pasado, porque a medida que crecemos y vivimos diferentes experiencias, vamos cambiando nuestra visión de lo que es realmente querer a alguien. Y que bueno que así sea, porque ahora podemos valorar cosas que antes nos parecían de poca importancia o que ni siquiera percibíamos como una señal de afecto. En cuanto a cuando te rompen el corazón, quizás haya que tener en cuenta esto: quizás esa persona que te lo rompió no valoró en ese momento lo que tenía en frente, porque simplemente no tuvo una experiencia en que haya aprendido a valorarlo. Eso no lo hace una mejor o una peor persona.

Por otro lado, para mí, perder las esperanzas en el amor ya depende de cada uno. Depende de rendirse o no, en la búsqueda. Depende del miedo a intentar todo de nuevo, entregarse y que todo salga mal una vez más. Puede que pensemos que ya sufrimos demasiado y que parece que nunca va a llegar nuestro turno. La verdad es que, siendo realistas, eso es incierto. Ahora ¿que pasa si nuestro turno es el que sigue, si nuestro turno es hoy?. ¿Si hoy conoces al amor de tu vida? ¿vas a tener miedo o te vas a entregar de lleno?¿vas a presentarte deprimido y derrotado o alegre y receptivo?¿vas a estar desgastado o con todas las energías?. Es algo que hay que preguntarse todos los días y pensar que solo se puede amar a alguien que este dispuesto a ser amado y a amar. Nunca subestimar la frase “querer es poder”.



Esa noche mi ex me dijo muchas cosas, pero la que mas valoré fue cuando me dijo que si intentáramos de nuevo, haría todo muy diferente, porque ahora entendía lo especial que era para él. Mas allá de que haya sido algo triste, en el fondo me hizo sentir bien el hecho de saber, aunque sea muchos años después, que lo que entregas tarde o temprano es valorado. Y también me hizo reflexionar acerca de lo que voy a valorar en mi próxima relación, si bien no va a ser como el primer amor, quizás si sea único, como el definitivo de los amores. Aunque siempre habrá vasos medio vacíos en la ciudad, verlos medio llenos, no le hace mal a nadie.

Pabl3Te

Pregunta para el foro: ¿Cuales son las cosas que más valorás de una relación?

jueves, 9 de octubre de 2008

El Ex-perimento




Hace 4 años, como para esta fecha, estaba en Club V con amigos y la estaba pasando espectacularmente bien. Esa noche decidí hacer algo que nunca había hecho antes, eso era acercarme a un chico que me gustaba y hacer la gran “hola, me gustas, este es mi numero, si te intereso, llamame”. No se de donde saqué la valentía para hacer eso, pero finalmente me acerqué a este chico que había visto unas semanas antes en un recital, solo y ahora lo volvía a ver. Lo reconocí porque tenía una remera con un 6 atrás. Desde entonces lo llamaba “Seis”. Nos habíamos mirado unas veces esa noche, entonces supuse que iba a estar todo bien. Pero me equivoqué. No solo se asustó tanto que casi sale corriendo, sino que además no quería agarrar el papel donde estaba mi número. Yo ya estaba jugado, así que seguí insistiendo y finalmente tomo el papel y lo tiró. Balbuceé algo como “aunque sea para ser amigos” o algo así, pero él se fue y yo quedé parado como un estúpido.

Durante meses traté de superar ese momento. En ese entonces recuerdo que fue algo devastador y me parecía el fin del mundo. Lo que no sabía es todo lo que iba a tener que superar después. Todo y a todos los que tuve que superar y seguramente a todos los que tendré que superar (esperemos no sean muchos mas, ja)


En estos días, muchos de mis amigos están superando a algún ex o alguna relación que terminó y algunos hasta relaciones que nunca empezaron. Haciendo un recuento de la gente que tuve que superar en mi vida, la más difícil y dramática fue una relación con un chico que en un principio, ni siquiera conocía, ni siquiera sabía como hablaba, ni siquiera estábamos en la misma provincia y ni siquiera era gay. Nunca pasó nada entre nosotros, solo teníamos una conexión espectacular, mezclada con un poco de confusión y extraños dobles, y hasta triples, sentidos. Después de que todo eso, finalmente, no llegara a ningún lado, vino la peor parte de una relación, que es la de tener que superarla.






Pero tanto mis amigos como yo nos preguntamos ¿Cómo se supera a alguien en quien estuviste pensando todos los días?¿ como se hace para olvidar todos esos sentimientos que apostaste cuando todo comenzó? ¿Como se ex – pulsa del corazón y de la mente a un ex o a un ex – perimento de relación?

A todos nos encantaría tener una respuesta concreta, algo que funcione de manera segura y rápida. Pero no existe ninguna formula para tal situación. Muchos experimentan con aislarse de todo lo que recuerde a esa persona, esconderse, encerrarse y no volver a la vida hasta después de unos meses. Algo que no es demasiado conveniente, no solo porque encerrado y en silencio, va a ser en lo único que pensas. Podes tirar todo lo que te recuerde a él, pero tendrías que deshacerte de toda tu casa, porque hasta al abrir la heladera, vas a recordar el pequeño chiste interno que tenias con él o cuando uses esa remera que usaste la primera vez que se dieron un beso. También tendrías que irte a otra ciudad, porque en esta, es muy probable que lo vuelvas a cruzar y si no lo cruzas vas a creer cruzarlo todo el tiempo cada vez que veas a alguien que camine igual, que tenga su mismo peinado o te vas a dar vuelta cada vez que sientas su perfume.


Otros experimentan con conseguir un nuevo amor inmediatamente, prueban la formula “un clavo saca al otro”. Solo que ese experimento es bastante peligroso, no solo porque lo más probable es que no puedas focalizarte de lleno en esta nueva relación, sino que encima estarías usando a alguien que seguramente no se lo merece. Nadie se merece que desprecien sus sentimientos, ni que los desperdicien en un experimento. Es decir solo para que tu ex vea que ya encontraste a alguien mas y darle celos. Sin embargo una vez me pasó que vi a mi ex solo 5 días después de cortar, a los besos y feliz con un chico nuevo. Mas allá de la tristeza y de si estaba realmente feliz con ese chico, me hizo darme cuenta que en realidad nunca me quiso o por lo menos no como me merecía. Creo que esas cosas son las que finalmente te hacen superar a alguien, el razonar y pensar seriamente si esa persona que te dejo, o de la cual te separaste, realmente era para vos. Si la relación fue satisfactoria en cuanto a si te llevas algo más de experiencia, algo que te sirvió para crecer. Si realmente pensaste que esa persona que te hizo tanto mal iba a ser el gran amor de tu vida.


Si bien no sabemos que formulas no funcionan, si puedo decir que lo de culpar al otro por todo no funciona para nada. Son experiencias y hay que tomarlas como tal, porque siendo realistas (y siento ser yo quien les dé este FLASH de noticias): todos estamos superando a alguien.




En cuanto a lo de apostar los sentimientos, como todo experimento, es bastante imposible hacer uno sin tener elementos con los cuales experimentar. Es como hacer una torta sin ingredientes, no tiene sentido. Está bien, nadie te da la seguridad de que el experimento vaya a salir bien, ni podes recuperar los elementos que pusiste, pero es un riesgo que hay que correr, porque nunca se sabe cuando va a salir bien el experimento.

El tiempo también es un elemento importante en todo esto de superar a alguien, a veces, como todos dicen: el tiempo lo cura todo. Pero tampoco es algo que funcione por si solo, hay que poner un poco de uno para superar el momento, aunque sea un poquito cada día.

El sábado, es decir, después de unos años, volví a ver a Seis, estaba solo e igual a como lo recordaba y me hizo gracia que en su remera coincidentemente tenia un 6. Y entonces pensé: si finalmente después de muchos años, una situación, un pequeño hecho cotidiano, un recuerdo de esa persona, te hace sonreir, entonces quizás valió la pena experimentar todos esos sentimientos dolorosos y todos esos experimentos fallidos para superarlo. Porque en realidad la única forma de superar estas experiencias, es justamente con experiencia.


Pabl3Te


Pregunta para el foro: ¿Cual fue la relación que más te costó superar?