
Pero, cuando me enteré que lo había dejado porque sentía que no le demostraba demasiado afecto, comencé a sentir un poco de presión y a pensar si tenía que estar tan tranquilo y relajado. Lo mejor que podía hacer, era hablarlo con él desde el principio, para que después la situación no se agrande con el tiempo. Y así fue como, cuando me dijo por primera vez que se estaba enamorando de mi, en nuestra segunda cita, mientras merendábamos en un bar, le dejé en claro que me encantaba que me lo diga, pero de alguna forma estaba yendo rápido, y eso, en lugar de acercarnos, nos separaba, porque ahora estábamos desfasados, desincronizados, ya que yo, todavía no estaba ahí. El argumentó que si lo sentía, no podía no decírmelo. Yo estaba contento, no lo voy a negar, pero por otro lado, también comencé a cuestionarme si debería sentir lo mismo. También era cierto, que hacía mucho, MUCHO, que yo no era el que daba los pasos, hace mucho que yo no estaba de este lado. Entonces era todo raro para mí.
Era la primera vez que me estaba tomando todo con calma y relajado, y justo me pasa esto. Es gracioso, por más que planifiquemos cosas y entremos a una relación con mucha experiencia, no hay otra, cada relación es un mundo. Después de que ya éramos novios, las cosas se calmaron un poco. Con respecto al sexo la verdad que yo, al principio, tenia un poco de dudas de como el sexo iba a afectar todo, mis sentimientos, los de el, la relación en general., porque sabia que iba a estar muy bueno, era como que lo intuía, entonces traté de posponerlo para que no se mezclaran las cosas. Era un paso importante pero por suerte nos tomamos el tiempo correcto para tenerlo. Y fue fantástico cuando lo tuvimos. Las demostraciones de afecto también iban mejorando. Cenas, charlas, peleítas tontas, salidas, presentaciones a amigos y todo lo que hacen los novios. La estábamos pasando bien. Salvo por un pequeño detalle, seguíamos desfazados. De alguna forma, el me demostraba mucho más que yo a él. Eso lo enojaba un poco, a veces el posteaba cosas en el facebook y esperaba que yo le contestara o que hiciera algo a la altura y a mi simplemente no me salía. Yo odio forzar esas cosas. Nunca esta bueno forzar sentimientos o demostraciones, porque después se convierte en costumbre y no está bueno crear sentimientos falsos. Es decir, esta bueno en una relación, ir sintiendo las cosas cada uno con sus tiempos, pero para eso, ninguno debería estar llevando la cuenta, ni contando los minutos. Se supone que al estar en una relación, ya podes relajarte un poco más. Estando de novios podes disfrutar un poco más y liberar toda esa tensión que tenes cuando estás en la fase de conquista que no sabes si va a funcionar o no. De todas maneras, con Tián, cuando nos veíamos en vivo, estaba todo bien, el afecto y el enamoramiento estaba. Eso no me preocupaba.
Lo que me estaba preocupando era que recibía halagos y regalos y mucho afecto de su parte, excesivo diría, y yo por otro lado me estaba estancando, estaba como un reloj que se le acababa la cuerda. Entonces cada halago o demostración que recibía, me hacia recordar y cuestionar mis sentimientos. De todas formas lo que yo le decía siempre era que todo este apuro que tenia el por quemar etapas, era una forma de olvidarse de su ex más rápido, de que todo este afecto que el publicaba por todos los medios, era una forma de hacerle llegar a su ex y a todos sus conocidos que había superado muy rápido a su ex. El se enojaba mucho cuando le decía eso, me decía que saboteaba todos los momentos dulces. Entonces todo esto hacia que se complicaran las cosas, porque no podía decidir si al recibir un halago estaba siendo usado, o si estaba siendo presionado.
No es muy agradable estar en una relación cuestionándose todo la verdad. No tiene sentido, porque la idea es que deberíamos sentirnos felices y enamorados y flotando, al menos al principio. Pero esperen un momento: ¿Qué paso con el tiempo de enamoramiento? Claro, al haber aceptado estar de novios tan pronto, con Tián, habíamos quemado esa etapa, habíamos adelantado todo sin darnos cuenta de la importancia de la etapa. Muchas veces por adelantarnos en esto de los pasos, quien dice el primer ‘te quiero’ y todo eso, quemamos etapas, cuando en realidad deberíamos vivirlas antes que superarlas. Mucho más la del enamoramiento que una de las más importantes y casi irrecuperable.
Si quemamos las etapas rápido, es difícil volver el tiempo atrás, pero no imposible. A veces volver una etapa hacia atrás es mucho mejor que complicar las cosas más adelante porque ahí es donde surgen estos planteos de ‘pedirse un tiempo’ que la verdad, nunca pensé que sirvieran mucho. Respirar profundo y volver a empezar puede solucionar varios problemas.
No sabía cuánto iba a tardar en sincronizarme con Tián, por lo que me estaba esforzando muchísimo porque de verdad sentía un cariño muy fuerte por él. Y a ver…tampoco me quiero hacer el tonto, me conozco, y sé que más allá de mis ganas, tengo mis temitas, me cuesta creer a veces que la gente me quiera desinteresadamente y a veces pongo barreras. Pero como saber si esta era una de esas barreras o estaba sucediendo algo más. Frustrado como estaba me enojé conmigo, porque tenía un chico que me quería y no podía devolver todo el afecto que estuve esperando todo este tiempo para dar. Esto hacia que a veces, lo tratará mal sin que lo mereciera y él se ponía mal y peleábamos por cualquier otra cosa y no por el problema real.