
Anteriormente en Sexo Gay En La Ciudad: (lee la Parte I completa aquí):
Viajé a Buenos Aires en busca de nuevos aires. Además de ver 30 películas en el BAFICI y visitar a mis amigos, conocí a Hernán, un chico con el que había estado chateando unas cuantas semanas. Después de insistir y planificar nuestro primer encuentro, finalmente sucedió, pero fue muy corto y yo esperaba mucho más. Varias invitaciones rechazadas después, me di cuenta que él no estaba interesado o que todo lo que me había prometido, solo quedó en promesas ya que no lo volví a ver. Y las últimas horas, del último día sucedió algo inesperado…
Merendando unas horas antes de ir a la terminal, estaba un poco triste y pensativo por lo que había sucedido con Hernán. Recordé una de las películas que vi: La Quemadura. Unos hermanos buscan a su madre quien los abandonó hace 26 años, el documental muestra toda la investigación que realizaron para finalmente dar con ella. Pero cuando viajan a reunirse con ella, es un encuentro decepcionante. Así me sentía esa tarde.

En ese momento, observo a este chico que me miraba fijamente desde lejos. Unos ojos celestes que contrastaban con su piel. Me puse muy incomodo cuando me di cuenta que efectivamente me estaba mirando a mi. Mucho más incomodo cuando me pidió permiso para sentarse en mi mesa. Lo cual acepté obviamente. Intentó hablar en español, pero le dije que podía hablar en inglés. De repente me encontraba conversando con Ross, 38 años, de New York. Trabajaba en bienes raíces. Mientras me contaba eso, me decía lo mucho que le gustaba, que le parecía interesante y que quería conocerme mejor. Me invitó a cenar, me dijo donde se estaba quedando. Pero también me dijo que ¡tenía novio! Que en realidad, este viaje era un regalo que le había hecho a su pareja por el cumpleaños. Después que le puse cara rara, me explicó que era una relación abierta, que podían tener sexo con otras personas, si querían. Igualmente no me sorprendió tanto, porque, me he dado cuenta que últimamente, las relaciones abiertas están muy de moda. Ross me explicó, que hacía mucho tiempo que salía con su novio y que de vez en cuando, tenían permiso para estar con otra persona. La única condición, es que no comentaran nada con uno con el otro.
Aunque hubiese querido, no acepté, porque tenía que irme en unas horas. Por otro lado, todavía lo de Hernán era muy reciente. Estaba constantemente pensando en el. Más allá de que ya estaba seguro que se había terminado y no tenia porque importarme, no me es para nada fácil saltar de una relación a otra, así como así. Es por eso que me cuesta un poco entender esta "modernidad" de las relaciones abiertas. ¿Qué tan mente abierta hay que ser para estar en una?¿Son estas relaciones la única respuesta a la monotonía de la pareja?¿O son simplemente una buena excusa para que la gente infiel no se sienta culpable?
Muchos de mis amigos, actualmente, se topan con esto de las relaciones abiertas. Y la verdad que nos dejan un poco desconcertados. Porque todo bien si son para un touch & go, pero ¿qué pasa si te enamorás de alguien en una relación abierta? ¿O si, al contrario, éste se enamora de vos? Es decir, ¿se supone que los que tienen la relación abierta, no deberían enamorarse nunca? Y si sucede que se enamora de vos por ejemplo, ¿Qué te hace pensar que no va a querer una relación abierta eventualmente?.
Una de las noches que pasé en Buenos Aires, cenaba con mi amigo José, y hablábamos lo difícil que es tratar de sacarse de la cabeza a alguien, cuando sabes que son el uno para el otro (aunque este alguien esté de novio con otro tipo). Sí que es difícil, ya pasó más de un año que conocí al que yo llamo ‘el amor de mi vida con novio’, y después de todo este tiempo, aún me parece cruzarlo todo el tiempo, aún estando en otra ciudad. Parece una broma del destino, que los que quisieras que estén en una relación abierta, no lo están. Igualmente estas personas que no están en relaciones abiertas, tratan de tenerlas, y te buscan y disfrutan de enamorarte, pero después no se animan a más.
¿Entonces con cual nos quedamos?¿Con el que tiene la excusa de una relación abierta porque no puede comprometerse y ser fiel, o con el que no tiene una relación abierta y trata de seducir constantemente a otros?¿Con alguien que no se anima a una relación o con alguien que está tan cómodo en una relación mediocre, que prefiere no jugarse por vos?
La respuesta es C: ninguno de los anteriores. Para que perder el tiempo con gente que en el fondo son cobardes?. Mejor esperar a alguien que venga dispuesto a todo con vos y solo con vos. Que se juegue, que te diga de frente lo que siente por vos y su afecto sea sincero y único. Y que cuando ese afecto se acabe, que tenga el valor, por amor y por respeto a lo que tuvieron, de decírtelo en la cara. Para que perder el tiempo en grises, cuando hay muchos colores por explorar.

Escuchando al director de mi serie favorita: Six Feet Under, le preguntan porque nunca separa al personaje gay de su novio, porque a pesar de todo, siempre vuelven y permanecen juntos. A lo que el director contesta que para él, era mucho más atractivo e interesante mantenerlos juntos. Era más importante para él, el camino que tenían que hacer ambos personajes para mantener la pareja y ver como cuando el amor es realmente verdadero, cualquier obstáculo es insignificante y se puede sobrepasar. Y finalmente manteniéndolos juntos, logra plasmar el amor de una forma realista.
Volviendo a la merienda con Ross, se estaba haciendo tarde, así que me despedí de él, nos dimos un abrazo y me fui al baño a lavarme las manos. Cuando termino, Ross entra al baño y me sorprende con un beso espectacular. Me toma la mano y quiere llevarme al baño, pero no acepté. Porque si bien lo de Hernán había terminado antes de empezar y aunque tuviese una mente abierta, no puedo pasar tan rápido de un tipo a otro. No tengo una relación abierta conmigo mismo, yo me respeto.
En el viaje de vuelta, no podía dormir. Habían sido unos días llenos de experiencias intensas. Aprendí mucho, sobre el cine independiente y sobre mí. Y a pesar de todo, me llevo lindos recuerdos de Hernán, de la cita que tuvimos y que si bien esperaba más de su parte, yo podría haberlo amado, si me daba esa oportunidad. Espero no se haya quedado con la impresión equivocada.
Vuelvo de Buenos Aires con nuevos aires, pero con la misma certeza de saber que puedo enamorarme y enamorar, en cualquier momento y en cualquier lugar.
Pablo Martin Acuña
pabl3te@hotmail.com
Pregunta para el foro: ¿estarias o estuviste en una relación abierta?